Este fin de semana el diario El Español publicó extractos del expediente conocido mediáticamente como “Operación Pompeya” y que dejó al descubierto en 2015 cómo cinco organizaciones criminales blanqueaban dinero y defraudaban a la Hacienda a través de la red de prostíbulos más grande de Madrid.

Entre los archivos revelados más importantes se destacan las conversaciones de futbolistas del Real y del Atlético Madrid, quienes llamaban a los dueños de estos sitios para organizar fiestas con prostitutas.

Se calcula que con este negocio se defraudaron más de 280 millones de dólares

Los diálogos tiene lugar la madrugada del 24 de mayo de 2015, horas después del final de la Liga BBVA 2014/15, que coronó campeón al Barcelona. En la última jornada, el Real Madrid goleó 7-3 al Getafe y el Atlético consiguió la clasificación a la Champions League, luego de igualar 0 a 0 con el Granada.

Un futbolista del conjunto blanco armó una fiesta junto a un reconocido torero y a un cantante en la localidad de Pozuelo, y los tres pretendían llenar la casa de mujeres. Por eso se comunicaron con la mano derecha del dueño del club nocturno Vive Madrid.

La conversación publicada es entre el dueño, Ángel Crispín Gilaranz, y su hombre de confianza, quien le informa del pedido:

—Están con una borrachera y quieren chicas. Han llamado ya tres o cuatro veces. ¿Qué le digo por chica?

—Depende del tiempo y un par de horitas.

—¿Cuánto les digo? Lo que pasa es que hay que llevarlas a Pozuelo.

Tras un largo diálogo, finalmente Gilaranz pone precio a la “mercancía”.

—Quieren cuatro chicas hasta mañana por la mañana.

—Pues entonces, quinientos cada una.

En los clubes eran explotadas sexualmente cerca de 4.000 mujeres

Esa misma noche, integrantes del plantel del Atlético Madrid se comunican con Gilaranz para avisarle que irán al lugar a festejar la clasificación, pero necesitan ingresar por una puerta secundaria, para no ser vistos. Por ese motivo, el dueño de Vive Madrid llama al encargado de ese día para contarle sobre cómo tratar a sus invitados:

—Tenéis que esperarles atrás, que deje el coche aparcado ahí. Harán falta dos personas, uno para bajarlos y otro para coger el coche. Cristian les puede bajar al reservado y que les pongan una copita. Hay que buscar cuatro majas (prostitutas).

—Ahora no hay muchas.

—Pues si están cenando, que dejen de cenar y luego ya se les da de cenar. Que hoy han dicho que son buenos, van a ir a la suite, los cuatro.

Tres horas después, el encargado del lugar se comunica con el dueño, para avisarle que todo ha sido un éxito:

—Han pagado la primera hora, han invitado a las niñas y han dejado 2.600 euros con botellas de champán que han invitado, con la suite, más luego lo de las niñas.

Además de futbolistas, hay involucrados políticos y celebridades de España

Angel Crispín Gilaranz fue detenido en el marco de la Operación Pompeya el 29 de junio de 2015 junto a otras 60 personas, en la mayor investigación por blanqueo de capitales y fraude fiscal vinculada a la prostitución llevada a cabo en España.

Se estima que el monto de lo defraudado fue más de 260 millones de euros y que los empresarios manejaban cerca de 2.000 mujeres, a quienes, en varios casos, obligaban a tener sexo sin protección y controlaban mediante un sistema de huella dactilar, para determinar el tiempo exacto que estaban con cada cliente.

Actualmente la causa sigue abierta, Gilaranz (quien también administra los clubes nocturnos Olimpo y Princess Room) y sus socios están en libertad. Los locales siguen funcionando.