Vicente Sanz se declara culpable abuso sexual a tres exempleadas de RTVV

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Vicente Sanz llegó a Ràdio Televisió Valenciana (RTVV) en 1995 de la mano de Eduardo Zaplana, entonces presidente de la Generalitat. Había sido antes presidente del PP provincial pero un escándalo urbanístico y una frase (“Estoy en política para forrarme”) sepultaron su carrera política y le empujaron a un refugio de oro en la cúpula de Canal 9.

Pocas personas en la Comunidad Valenciana han aguantado más tiempo en un cargo de una empresa pública que Vicente Sanz. Llegó hace 16 años (había sido antes técnico de la televisión) y no abandonó su puesto hasta febrero del año pasado.

El 23 de febrero de 2010, el secretario general y jefe de personal de RTVV solicitaba el cese temporal en sus funciones tras conocerse que había sido denunciado por acoso sexual por tres empleadas de la cadena autonómica. El director general, José López Jaraba, aceptó su dimisión para facilitar su defensa.

Algo más de un año después, en julio de 2011, el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Paterna procesó a Sanz al considerar que había indicios de que el acusado –destituido de su cargo público en mayo de 2010 tras las denuncias– se prevalió de su puesto para solicitar entre los años 2007 y 2010 favores de naturaleza sexual a estas tres periodistas. Con ello, el juez estimaba que se había creado en estas personas una situación “gravemente intimidatoria y humillante”.

Sanz ocupaba un cargo en RTVV desde 1995; fue presidente del PP en Valencia entre 1993 y 1994, presidencia que dejó tras divulgarse una grabación en la que decía que estaba en política para “forrarse”, que le fue grabada a propósito de la adjudicación supuestamente irregular de los mapas sonoro y verde de Benidorm (Alicante) a una empresa.

Por otro lado, Vicente Sanz también está imputado en otro procedimiento, la pieza 4 del caso Gürtel que se instruye en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana y en la que se investigan presuntas irregularidades en contrataciones de RTVV con motivo de la visita del Papa en 2006 a Valencia.

Ahora el exsecretario general de la extinta RTVV Vicente Sanz pagará una multa de 15.840 euros por acosar y abusar sexualmente de tres extrabajadoras del ente público, tras reconocer en el juicio señalado para este martes en la Audiencia de Valencia los hechos que se le atribuían y por los que las acusaciones le pedían hasta un máximo de 24 años y nueve meses de prisión.

Sanz, a preguntas del tribunal, ha reconocido los abusos, con lo que se le ha fijado la multa de 15.696 euros –por tres delitos de acoso sexual y otros tres de abuso sexual– así como el pago de una indemnización total de 210.000 euros para las tres extrabajadoras (una de ellas recibirá 60.000 euros y las otras dos 75.000 cada una).

Las acusaciones han aceptado una rebaja de sus peticiones iniciales, en las que se reclamaban más de 20 años de prisión
En una conformidad alcanzada en la Audiencia de Valencia, las acusaciones (Fiscalía y los sindicatos CCOO e Intersindical) han aceptado una rebaja de sus peticiones iniciales, en las que se reclamaban más de 20 años de prisión. Además, las víctimas han calificado como ”satisfactorio” el acuerdo de conformidad.

En caso de que Sanz se declarara insolvente, RTVV (que fue condenada como responsable civil subdiario) tendrían que pagar la cantidad establecida y no implicaría prisión para el condenado.

Llegada a los juzgados
Sanz ha llegado a la Ciudad de la Justicia sobre las 9.30 horas, media hora antes del momento fijado para el inicio del juicio por el que se enfrenta a penas que oscilan desde los 20 años hasta los 24 años y nueve meses por presuntos abusos sexuales.

A su llegada le esperaban decenas de extrabajadores de la extinta cadena pública que le han recibido bajo el grito de “a presó”. A la entrada, al ser preguntado por los periodistas por si había mantenido relaciones sexuales con las denunciantes, ha respondido primero que no. Seguidamente, al ser interpelado por si mantuvo relaciones consentidas, ha dicho: “Sí, sí” y ha señalado que lo explicará a la salida de la vista.

Esta causa saltó a la luz en febrero de 2010, cuando tres trabajadoras de RTVV denunciaron en los juzgados de Paterna a Sanz, exnúmero dos del ente público, y relataron vejaciones sexuales, amenazas y miedo. Describían encuentros, a petición de Sanz, en el despacho de éste y otros en su apartamento en Canet (Valencia), en los que supuestamente se les pedían favores sexuales.

 

Encuentros en un chalet de Canet
El acusado ha admitido haber obligado a las tres periodistas a mantener encuentros sexuales en su despacho y un chalet de su propiedad en Canet, bajo amenazas de perjudicarlas laboralmente a ellas y a sus parejas sentimentales. Según el escrito de acusación de la Fiscalía, Sanz se masturbó en varias ocasiones delante de las víctimas, a quienes obligaba a estar localizables y a enviarle fotos en ropa interior bajo amenazas explícitas (“destrozarte a ti y a tu familia”) porque sus “tentáculos” llegaban a todas partes y él “era dios” en RTVV.

Estas tres exempleadas, que sufrieron cuadros depresivos y transtornos de ansiedad, presentaron una denuncia en febrero de 2010. Entre la documentación que se iba a examinar en el juicio constaban fotos, correos electrónicos, mensajes de texto, facturas de teléfono y una grabación que realizaron las víctimas con una cámara oculta en un reloj, entre otros documentos.

El abogado de las tres víctimas, José Luis Gavidia, ha explicado a los periodistas a la conclusión de la vista que “las víctimas consideran satisfactoria esta solución, querían que todo esto quedara zanjado con este juicio. Para ellas lo más importante era que se reconociesen los hechos”. “Han venido al juicio dispuestas a declarar, se había pedido que lo hicieran a puerta cerrada o tras un biombo”, ha agregado.

Finalmente no se ha contemplado pena de prisión porque “en aplicación del Código Penal de 2003, las penas de prisión inferiores a tres años (por cada delito) se pueden sustituir por multas, siempre y cuando concurran unos determinados requisitos, como que fuese la primera condena”, ha explicado este letrado.

“Ahora tendrá antecedentes”
“Cuando la sentencia sea firme, Sanz tendrá antecedentes por tres delitos continuados de abuso y acoso. Si él no paga, pagará RTVV -porque los hechos sucedieron en el ámbito de la empresa, ha explicado este abogado-, pero Sanz, en caso de insolvencia, iría a prisión, y lo que primero se paga es la indemnización”, ha añadido Gavidia.

La propuesta de pacto, según ha explicado, ha surgido de todas las partes y el juicio podría haberse celebrado en caso de que alguna de ellas no lo hubiese aceptado.

El acusado “no ha intentado nunca ponerse en contacto con las víctimas desde que denunciaron los hechos”; en caso contrario se “habría presentado una denuncia por ruptura de las medidas cautelares”, ha aclarado el abogado defensor.

Abucheado y gritos de ‘a la cárcel’
Vicente Sanz ha acudido a la Ciudad de la Justicia acompañado de su mujer, la ex diputada Esther Franco, y su abogado. Una nutrida representación de ex trabajadores de RTVV esperaba a Sanz en la puerta de la Ciudad de la Justicia al grito de “a la cárcel”, en el corto paseíllo de entrada del ex secretario general hasta el interior del recinto judicial.

A Sanz le ha costado alcanzar la puerta porque había decenas de cámaras de televisión y fotógrafos que lo seguían y lo ha hecho escoltado por agentes del Cuerpo Nacional de Policía, que lo han acompañado hasta la misma puerta del juzgado.

Ante la insistencia de los medios, Sanz les ha emplazado a hacer declaraciones “después” de su comparecencia ante el tribunal, aunque sobre la pregunta de si mantuvo relaciones sexuales con las denunciantes ha respondido primero que no y a continuación que sí, y respecto a si fueron consentidas ha insistido: “Sí, sí”.


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