Un total de 26 niños y niñas víctimas de maltrato reciben terapia con perros en los centros de mujeres

Naroa, una perra labradora de terapia y una trabajadora social han colaborado durante seis meses con 26 menores de entre 3 y 12 años, víctimas de violencia machista a controlar y gestionar sus propias emociones en un programa piloto, pionero en España, que impulsa la Vicepresidencia y Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas.

El programa “Creciendo Juntos” es un proyecto pionero, innovador y efectivo que, a través de perros de terapia, aborda la problemática que sufren los y las menores víctimas de violencia.

La experiencia dirigida a los niños y las niñas que participan en los grupos de intervención psicológica de la Red de Centros de Recuperación Integral a víctimas de violencia de género de la Comunitat Valenciana y que se ha desarrollado en las tres provincias, donde han participado 26 menores, 14 niñas y 12 niños.

En la iniciativa, configurada como un servicio ambulatorio de Intervenciones Socioeducativas Asistidas por Animales, una trabajadora social con formación en igualdad y su perra labradora, en colaboración con la profesional de referencia de cada centro, han realizado una serie de sesiones psicoeducativas propiciando interacciones y aprendizaje, desde un enfoque metodológico socioeducativo.

Naroa es la perrita labradora de 7 años, certificada oficialmente por la Conselleria desde 2012 como perra de terapia, que está acudiendo en esta fase del programa a los distintos centros.

Naroa ha intervenido en sesiones semanales o quincenales de una hora de duración de manera grupal por edades, acudiendo a los centros de protección y atención a las mujeres víctimas de la violencia machista y sus hijos que hay en la Comunitat Valenciana.

Con las terapias se han tratado fobias o ayudado a los y las menores víctimas de violencia de género a controlar y gestionar sus propias emociones proporcionando, de manera lúdica, experiencias positivas que les ayuden a superar la situación de violencia sufrida.

Los perros brindan un potencial para realizar actividades propias de la intervención terapéutica y, en coordinación con el profesional de referencia de cada centro, facilitan la conexión con los niños o las niñas, con ello, se crea un clima de confianza que favorece la comunicación y la interacción, ofreciendo experiencias positivas con un enfoque lúdico

La directora general del Instituto Valenciano de las mujeres y por la Igualdad de Género, Anaïs Menguzzato, ha asegurado que este programa se enmarca en “la nueva línea política del Consell de incorporar, como ya reconocía la ley, a los hijos de las víctimas de violencia machista como víctimas directas”. El coste del programa ha ascendido a 6.081,90 euros.

Menguzzato ha valorado la experiencia piloto y ha manifestado que, aunque los resultados del programa dependen de cada niño o niña, “los y las menores están siendo muy receptivos con la perrita y están deseando volver a realizar actividades junto a ella, lo que genera motivación y una atmósfera de confianza clave para trabajar los objetivos del programa”.

Asimismo, ha destacado la dimensión de esta nueva iniciativa que, según ha subrayado, “pretende visibilizar la importancia de las habilidades sociales, el aprendizaje social y emocional para los y las menores, y proporcionar habilidades para la vida, es decir, una serie de destrezas para el ámbito social, emocional y ético que complementan y optimizan las habilidades cognitivas e intelectuales”.


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