Un programa finlandés previene que se den 12.000 casos de acoso escolar

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El desarrollo del programa KiVa comenzó en 2006, aunque surge tras varias décadas de investigación sobre el acoso y sus mecanismos. En 2006 el Ministerio de Educación y Cultura de Finlandia eligió a el equipo de Christina Salmivalli, profesora de Psicología de la Universidad de Turku en Finlandia, para desarrollar un programa integral de prevención del acoso escolar que podría ser implantado en todas los colegios finlandeses

KiVa incluye actividades universales, como clases a los alumnos y juegos online, que son principalmente preventivos y se dirigen a todos los estudiantes. También cuenta con actividades específicas que se aplican en los casos de acoso detectados. Se establece un sistema de seguimiento online que proporciona anualmente a cada escuela feedback de su situación (por ejemplo, la cantidad de estudiantes que han experimentado acoso, si se sienten seguros en la escuela, etc.) y cómo la situación ha cambiado desde que se empezó a aplicar el programa en ese colegio.

Salmivalli asegura que “la principal diferencias entre KiVa y otros programas es que este es un protocolo sistemátic que  proporciona herramientas concretas para prevenir el acoso escolar e intervenir en los casos detectados, incluyendo un sistema de seguimiento del acoso y otro de apoyo para las escuelas”.

KiVa es una intervención basada en los resultados de investigaciones. Sus actividades se basan en años de estudio sobre el acoso y su prevención eficaz: “El programa no sólo pretende influir en la dinámica entre la víctima y el acosador: hacemos hincapié en la responsabilidad de todos y el papel de las personas presentes (los estudiantes que no son agresores ni víctimas) para poner fin a la situación”, explica la profesora.

Algunos de los principales efectos de su aplicación son, por el ejemplo, el aumento de los comportamientos positivos de los alumnos que están presentes en las situaciones de acoso (por ejemplo, apoyar a compañeros de clase que están siendo acosados) y  la reducción de  los comportamientos negativos (como reírse cuando alguien está siendo acosado). También aumenta la empatía, favorece las actitudes contra el acoso, reduce la ansiedad, aumenta la satisfacción con la escuela y la motivación para aprender. Ayuda también a los maestros a gestionar los problemas derivados del acoso escolar. El programa funciona mejor tras varios años de aplicación.

La implicación del profesorado es clave: “Mantener a los colegios comprometidos es un gran reto, incluso aquí en Finlandia. Nuestro objetivo es motivar a los maestros mediante la formación, el contacto continuo y el apoyo”, explica Salmivalli, y añade: “Estamos constantemente informándoles sobre sus logros. Anualmente concedemos un premio a “la escuela KiVa del año”. Organizamos conferencias KiVa, donde el personal de la escuela puede aprender más y compartir sus experiencias y desafíos, así como sus soluciones a los retos a los que se enfrentan”.

El programa KiVa ha sido galardonado a nivel nacional e internacional. En la actualidad está siendo o ha sido evaluado en Chile, Estonia, Italia, Sudáfrica, Suecia, Países Bajos, Reino Unido y Estados Unidos. Además, KiVa cuenta con socios en muchos otros países, como Hungría, España, Bélgica, Nueva Zelanda, entre otros: “Algo importante que nos interesa ahora es el estudio de los efectos de KiVa en distintos países, y observar si los resultados son similares (y si no, qué explica la diferencia). También estamos empezando nuevos estudios para examinar los componentes de KiVa para identificar los elementos básicos más importantes; por ejemplo, si la cantidad de uso de los juegos online influye en los resultados, en comparación con una condición en la que los juegos no están incluidos”.

 

DETECCIÓN

La experiencia de ser víctima de acoso puede afectar gravemente al desarrollo del menor. Eso hace pensar que la detección precoz es clave para detener la situación. Puede haber muchos tipos de señales, y es difícil saber si se deben a un posible acoso o a otros aspectos de la vida del niño. Sin embargo, puede ser alarmante que el niño no quiera ir al colegio, si el niño no lleva compañeros de clase a casa, si no le invitan a las casas de sus compañeros o a sus cumpleaños, si no habla de las cosas buenas que han ocurrido en el colegio con amigos. Por desgracia, muchos niños no quieren contar que están sufriendo acoso por vergüenza, ni siquiera a sus padres. Pueden sentir que van a decepcionar a sus padres si les cuentan su problema.

La profesora recomienda que los  padres no deben decirle al niño que haga frente a la situación por sí mismos. En lugar de esto deberían decirle que ellos le ayudarán y se asegurarán de que esa situación terminará. Los padres deberían comunicarlo a la escuela y asegurarse que, junto con el personal de la escuela, se toman las medidas necesarias.

NUEVAS TECNOLOGÍAS

Las nuevas tecnologías pueden ser utilizadas para ejercer el acoso pero también pueden resultar beneficiosas para combatir el acoso. KiVa utiliza las tecnologías digitales como parte de las acciones universales. . A través del juego los estudiantes pueden informar si han sido intimidados o si han visto a alguien ser víctima de acoso. Los mensajes que se envían a través de correo virtual del juego los reciben directamente los miembros del equipo de KiVa de su escuela. El equipo KiVa es responsable de hacer frente a los casos de acoso, y reciben instrucciones detalladas y formación sobre cómo hacerlo.

 

 

 

Grupo AITANA

Universidad Miguel Hernández de Elche


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