El adolescente, originario de la ciudad de Dagenham, estaba con un grupo de 20 amigos, que aparentemente lo desafiaron a cometer el crimen. Y él cumplió.

Los cinco amigos, de entre 16 y 18 años, estaban sentados en un banco de la estación Ockenden. Se les acercó, los increpó y luego los roció con el ácido.

Entonces volvió con su banda, que lo vitoreó como si fuera una especie de héroe. Él reía, casi orgulloso.

Lee Elliot, de 17 años, fue el más afectado por el salvaje ataque.Puede que jamás recupere la vista. Tyrone Terry, también de 17, sufrió quemaduras en la boca y en la lengua. Billy Milne y Conor Leeman, de 16 y 17, terminaron con heridas faciales. Kane Richards, de 18, terminó con heridas en la mano.

Bassey fue arrestado y llevado ante la justicia, donde admitió su culpabilidad. El tribunal resolvió esta semana condenarlo a ocho años de prisión.