Rampas al infinito

Ana María Galarza Ferri. Periodista.Ana María Galarza Ferri.

Periodista.

 

Si existen los eufemismos es porque hay palabras tabúes. Las palabras no son hirientes, lo hiriente es el tono. Pongamos un ejemplo; el adjetivo ‘guapo’ lo podríamos considerar un piropo pero, si por el contrario, lo utilizamos durante una discusión se puede volver tan despectivo como el peor de los insultos. El lenguaje tiene estas cosas.

Otro ejemplo, ‘persona de color’ en lugar de ‘negro’, menuda tontería. Si tratásemos las cosas con naturalidad nos evitaríamos este tipo de chorradas. Si uno tiene la piel negra, es negro y punto; de la misma manera que si es blanco, es blanco. Fin de la discusión. Pues así con infinidad de palabras. No obstante, me gustaría detenerme en un caso, la palabra ‘discapacitado’. ¿Qué ocurre con discapacitado? Pues que su construcción morfológica trae connotaciones negativas. Nace de la combinación de ‘capacidad’ con el prefijo ‘dis-‘ (que la RAE define como ‘prefijo que indica negación o contrariedad’). De este modo, damos por hecho a través del lenguaje que las personas discapacitadas no tienen las capacidades suficientes, valga la redundancia. Cierto es que sufren limitaciones  pero en muchísimas ocasiones la sociedad podría hacerles la vida más fácil.

En Londres, ciudad cosmopolita donde las haya, infinidad de estaciones de metro del centro no tienen acceso para minusválidos, Trafalgar Square sin ir más lejos. Algo tan simple como eso. Si construyésemos edificios con rampas en lugar de escaleras nos evitaríamos tantos problemas. Algún arquitecto me podría decir ahora que las rampas ocupan más espacio que las escaleras pero ningún sentido tiene poner escaleras acompañadas de ascensores que no se pueden utilizar en caso de incendio. ¡A ver qué hacemos con la dichosa silla cuando algo empiece a arder! Ahora es cuando viene alguien y me dice “según la normativa europea la inclinación de la pendiente para un tramo de diez metros (que suele ser lo estándar) tiene que ser del 10%” por lo que el espacio que ocupa la escalera y el espacio que ocupa la rampa no son comparables, de acuerdo. No estamos hablando de eso. Estamos hablando de eliminar problemas, no de  paliarlos. De verdad, construyamos rampas y dejemos las escaleras y los ascensores no utilizables en caso de tener que salir por piernas. Hagamos que podamos salir todos, pero con las piernas o los ruedines.


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