El emblemático Vieux-Port (Puerto Viejo) de Marsella fue, por tercer día consecutivo, el escenario de ataques violentos de los hooligans ingleses, quienes provocaron destrozos en estado de ebriedad, a la espera del duelo entreInglaterra y Rusia por el Grupo B de la Eurocopa 2016.

“La policía intervino en una disputa que enfrentaba a aficionados ingleses, rusos y franceses en el sector del Vieux-Port. Era impresionante, pero se recuperó la calma en unos minutos”, declaró a la AFP el prefecto de policía Laurent Nuñez.

Un ciudadano inglés quedó en estado crítico tras los choques en el centro de Marsella en las horas previas al partido, anunció el prefecto de policía Laurent Nunez.

Unos 250 policías y gendarmes utilizaron gases lacrimógenos y los aficionados escaparon del lugar corriendo por las calles vecinas. Algunos continuaban peleándose, arrancándose la camiseta y rompiendo botellas de cerveza. La mayor parte de los ‘hooligans’ llevaban una botella en la mano y algún ‘pack’ de varias cervezas.

 “Llegamos al lugar e impedimos los enfrentamientos. Intervenimos sistemáticamente cuando hay disputas, para dispersarles”, explicó el prefecto sobre el modo de actuar en situación así. Apuntó que no se procedió a ninguna detención porque los agentes estaban ocupados en reestablecer el orden.

Incidentes similares habían tenido lugar el jueves y el viernes en Marsella, aunque con menos aficionados implicados.