México recupera una pieza olmeca robada hace más de 40 años en el estado de Chiapas

pbajorrelieve-olmeca-de-xocEl Bajorrelieve olmeca de Xoc es un petrograbado de 3.000 años de antigüedad, La pieza de la cultura madre de Mesoamérica fue descubierta a finales de los años 60 del siglo pasado en el municipio de Ocosingo, en el estado de Chiapas, pero desapareció y salió del país de forma clandestina a principios de los setenta.

“Es una pieza relevante desde luego”, dijo a Notimex el subdirector del Registro Público de Monumentos Arqueológicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Alejandro Bautista Valdespino.

El Bajorrelieve olmeca de Xoc, un petrograbado de 400 kilos de peso y 3.000 años de antigüedad que fue robado hace más de 40 años en la localidad de Ocosingo, en el estado de Chiapas (México), ha sido restituido en París a las autoridades mexicanas, aunque todavía no hay una fecha definida para su repatriación.

“Es la primera vez en que se restituye una pieza arqueológica (…) a nuestro país desde Francia. Es un hito en la historia de la recuperación de los objetos de la cultura arqueológica mexicana de las sociedades prehispánicas”, ha dicho Álvaro Bautista, representante del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México.

La escultura se encontraba en una roca natural en un barranco de un arroyo de Chiapas cuando en 1968 la visitó un equipo de arqueólogos que elaboraron un primer informe. “Cuando regresaron en junio de 1972 encontraron la roca desnuda”, ha señalado el arqueólogo Dominique Michelet. “Fue recortada y probablemente exportada, no sabemos a dónde. De su aventura en todos esos años no tenemos ni la menor idea”, ha explicado Michelet, representante de la Asociación de Amigos de México en Francia (AAMF) e intermediario en la devolución de la escultura a su país de origen.

Su aparición nos permite ahondar en la investigación y en el conocimiento de la cultura olmeca”, añadió.

Entre 1968 y 1972 el Bajorrelieve monumental en piedra fue “rudamente arrancado de la roca en que se encontraba”, lo que causó severos e irreparables daños a la pieza y el entorno cultural y natural en que se encontraba.

La pieza data de hace unos tres mil años y fue elaborada durante el período preclásico mesoamericano (1200-600 antes de Cristo).

Se sabe que la plancha de piedra (de 2,20 metros de alto, 1,15 metros de ancho y unos 30 centímetros de profundidad) había terminado en algún momento impreciso en manos de un coleccionista privado porque sus herederos se pusieron en contacto con la casa de subastas Binoche, donde recibieron la obra sucia, mal conservada y desmembrada en cuatro trozos.

Según la versión de esta casa, al ver que su venta era ilegal se puso en contacto con Michelet por su condición de especialista en arqueología muy bien relacionado con México. El valor estimado de la pieza, según el especialista en arte prehispánico de Binoche Jacques Blazy, se situaría en el entorno de los 5 millones de euros.

La escultura representa a un personaje humano con elementos de otras especies, probablemente de ave, que podría tratarse de un sacerdote oficiando un ritual relacionado “con el culto a la fertilidad y en concreto al maíz”, comenta Michelet.

Esta obra mayor de la cultura olmeca, una de las primeras civilizaciones de Mesoamérica ubicada principalmente en la Bahía de Campeche (estados de Veracruz y Tabasco), servirá para profundizar en una civilización que se desarrolló entre el 1.200 y el 400 a. C.

“Es excepcional porque se trata de un petrograbado que se encontró relativamente lejos de la zona metropolitana olmeca, que es la costa del golfo (de Yucatán), ya que estamos dentro de Chiapas y casi llegando a la selva de Lacandona, lo que va a ser el territorio maya”, relata Michelet, experto a su vez del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia (CNRS).


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