Los símbolos religiosos cristianos serán retirados del tanatorio y el crematorio municipales

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El día 1 de noviembre, Todos los Santos, llegará este año con diversos cambios en materia religiosa introducidos por el alcalde de Valencia, Joan Ribó, en espacios públicos de la ciudad como el cementerio general.

 Joan Ribó, a tomado la decisión municipal de dejar elegir a cada familia los símbolos que quieren usar en el tanatorio y crematorio municipal durante los entierros, alegando que con ello se está “democratizando los símbolos ante un hecho tan importante como es la muerte” y dejando claro que no se trata de “atacar ningún símbolo” sino de “respetar la pluralidad en un ayuntamiento que no es católico”.

Los crucifijos y las imágenes de la Virgen dejarán de estar visibles de forma permanente, como ocurría hasta ahora, con una única excepción: que los familiares de los difuntos soliciten expresamente su voluntad de que los símbolos religiosos queden a la vista. Así, será cada usuario el que decida cómo acondicionar estas dependencias en función de su creencia.

“si una persona es de religión católica lo único que tiene que hacer es decirlo y tendrá sus símbolos, como antes, pero si una persona no lo es, también podrá disfrutar de la simbología que ella quiera”, de forma que los ciudadanos puedan “disfrutar de los mismos derechos” independientemente de sus creencias.

Ribó  detalló que el Ayuntamiento “lo único” que ha hecho ha sido “adaptar el tanatorio y el crematorio, a la posibilidad de que todas las personas puedan escoger los símbolos que quieren, incluidas las que no quieren ningún tipo de símbolo” y es que “hasta ahora” en estos dos espacios municipales “estaban sólo los símbolos de una sola confesión religiosa, la católica, que es la más importante” y con la nueva medida, “los católicos podrán disfrutar de sus símbolos; los que no son católicos, llevar los símbolos que crean convenientes de otra religión y los que no tengan ninguna religión, no utilizar ningún símbolo”.

Según explican desde el Consistorio, la intención es que las salas del tanatorio pasen a tener «un aspecto neutro» para que en éstas se pueda celebrar «tanto un acto laico como uno religioso», y no «imponer símbolos de ninguna confesión».

 Se mantendrán, no obstante, los símbolos que hay en los cementerios municipales, tanto los particulares –nichos y panteones– como los lugares de culto consagrado, la capilla del Cementerio General de la ciudad y la «Mare de Déu» de cerámica que hay en todos los camposantos municipales de Valencia. Tampoco se tocarán las salas de ceremonias del cementerio judío y del musulmán.

Según explicó ayer la concejal de Cementerios, Pilar Soriano, desde su delegación «se ha solicitado a las contratas que gestionan el crematorio y el tanatorio municipal que adecúen las salas de ceremonias ubicadas en dependencias municipales para que puedan ser utilizadas por todos los ritos religiosos» y, al mismo tiempo, «ser neutras para quien no profesa ninguna creencia religiosa».

«La simbología particular y personal no es de nuestra competencia», agregó la edil, quien subrayó que por parte del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Valencia «no hay ninguna intención de eliminar sino de dar paso a la diversidad» para que «todos los cultos y todas las personas estén cómodas». «Porque todos somos valencianos, independientemente de la religión que profesemos», agregó.

Serán los funcionarios quienes se encarguen de atender las peticiones de las familias y de que el espacio «se convierta en lo más funcional posible».

Tanatorio: imágenes y cruces

En la capilla número 1 (la religiosa), se ha retirado una imagen de la Virgen de los Desamparados desde hace varios días. Según trasladó la concejal de Cementerios al vicario general de la Diócesis, Vicente Fontestad, se trata de una medida provisional «para construir una armariada en la que la imagen permanecerá con las puertas abiertas o cerradas, a petición de los organizadores de cada celebración, para respetar todas las creencias religiosas». En la práctica, supone que permanezca oculta a no ser que se transmita lo contrario.

También se ha quitado una figura de San Francisco de Borja. Se trataba de una donación de un particular, a quien ya se ha devuelto.

La cruz de aproximadamente cuatro metros todavía permanece colgada por la dificultad de retirarla, aunque no tardará en descolgarse. Lo mismo ocurre con la vidriera: el gobierno local todavía estudia cómo ocultarla debido a su tamaño. Por su parte, el sagrario permanecerá expuesto, pero podrá ser desplazado igualmente.

En la capilla 2 (la laica), existía una cruz que hasta ahora se tapaba con un panel corredero y a partir de ahora podrá eliminarse. Además, ambos espacios han pasado a denominarse «sala de ceremonias», según figura en el letrero de las entradas.

Crematorio: vidriera y objetos

En el crematorio se encontraba una vidriera de la Virgen de los Desamparados que desde hace varias semanas permanece oculta tras una cortina instalada para poder taparla y destaparla en el caso de que lo solicite un familiar.

De igual modo, han desaparecido varios cirios, un pequeño altar, así como los manteles que lo cubrían y en los que había tejida simbología religiosa.

Aunque el Ayuntamiento hacía pública ayer esta decisión en palabras de Pilar Soriano –y del propio Joan Ribó el pasado martes, en una entrevista en la Cadena Ser–, la orden por parte del Ayuntamiento fue trasladada en septiembrea través de una carta a las empresas concesionarias, transmitiéndoles que retiraran los símbolos en el plazo de cinco días.

Varios usuarios que han acudido a las capillas posteriormente trasladaron a concejales de la oposición su sorpresa y su malestar por los hechos. Desde el PP explican que, durante su gobierno, contaban con un asesor de duelo en el crematorio municipal para cada religión que ya atendía las peticiones de cada familia en relación con las celebraciones, por lo que consideran esta decisión un «ataque directo a la religión cristiana».

Esta decisión se une a las tomadas en relación con las fiestas locales y que se han encontrado con una fuerte oposición de diversos colectivos, como dejar fuera el Te Deum en la protección de la procesión del 9 d’Octubre, la intención de trasladar la festividad de San Vicente Mártir del 22 de enero a un domingo o que la festividad de la Policía Local deje de estar dedicada a su patrón, el Ángel Custodio y tampoco se celebre la tradicional misa.

Alicante lo descarta

En el caso del Ayuntamiento de Alicante, también gobernado por un tripartito, fuentes oficiales aseguran que, por el momento, no tienen tomada ninguna decisión similar al respecto en las dependencias municipales del cementerio.


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