Los dibujos fueron clave para detener al pastor João da Silva por abuso sexual de menores

La ciudad de Montes Claros, en Minas Geráis, Brasil, está conmovida. Fue luego de que los dibujos de una pequeña de cinco años salieran a la luz y graficaran el calvario que un pastor le hacía vivir. Los padres de la niña descubrieron las ilustraciones y se alarmaron por su contenido.

De inmediato, el matrimonio se puso en contacto con la Policía Civil deMinas Geráis para denunciar el delito. Los agentes descubrieron que el ataque sexual había sido perpetrado por João da Silva, pastor de 54 años de la congregación a la que asistía la familia. Además, Da Silva enseñaba inglés a la menor.

Los padres tomaron conocimiento de los hechos a través de la niña y la llevaron a una psicóloga particular. Ésta les pidió que buscaran entre las cosas de ella algún indicio que corroborara sus dichos. A la niña le gustaba mucho dibujar, así que buscaron entre sus gráficos. Allí había varios diseños que ilustraban el abuso sexual“, indicó la delegada policial Karine Maia.

En total fueron seis dibujos los que encontraron en poder de la pequeña de 5 años

Los análisis hechos por Maia son concluyentes. En la mayoría de los dibujos expuestos se puede ver a dos personas. Una siempre está sonriente, mientras que la otra aparece llorando. En otros, también puede observarse el pene erecto de uno de los personajes, algo repetido en los menores que sufren abusos, consignó el diario Correio24Horas.

En 2015, los padres de la menor la anotaron en clases de inglés. Querían que aprendiera ese idioma desde muy temprano. Pero luego de un tiempo, la niña les pidió no ir más. “El tío João hace pavadas con ella“, dijo la pequeña en esa oportunidad, según el relato de la delegada policial.

Da Silva era pastor secundario en esa iglesia de Montes Claros. El mismo día en que fue detenido por la policía civil, perdió su lugar allí. “Contó detalles de que él le sacaba la ropa y la colocaba dentro de una cuna, le tocaba las partes íntimas y le practicaba sexo oral“, contó Maia.

Cuando supo qué ocurría, el padre de la pequeña llamó al pastor para increparlo. Él habría confesado, según información periodística. Ahora enfrenta cargos por abuso de menores y podría pasar varios años tras las rejas.