Los “atracones” de bebida junto con determinados tranquilizantes pueden producir sobredosis mortales

o-la-veneno-facebook
image-434629
Dr. Josep Guardia Serecigni Vicepresidente de Socidrogalcohol. Con motivo del reciente fallecimiento de la actriz La Veneno debida a una sobredosis de alcohol junto con pastillas tranquilizantes, SOCIDORGLACOHOL lanza una alerta a la población sobre las potencialmente graves consecuencias adversas de la ingesta de elevadas cantidades de alcohol junto con determinados tranquilizantes y pastillas para dormir.

La ingesta de una importante cantidad de bebidas alcohólicas fue la única causa de muerte de una menor de 12 años hace pocos días, como también lo fue de Amy Whinehouse en 2014. Y la ingesta de determinadas pastillas tranquilizantes parece que fue también la causa de la muerte de otra menor en 2013 en A Coruña.

Tanto el alcohol como determinadas pastillas tranquilizantes o para dormir (que los médicos llamamos “benzodiazepinas”), ingeridas en cantidades importantes, pueden producir un grave enlentecimiento de la respiración. Bajo los efectos de este tipo de intoxicaciones las personas puede llegar a dejar de respirar y, si no reciben el tratamiento apropiado y urgente, pueden llegar a fallecer por parada cardio-respiratoria.

Lógicamente cuando una persona ingiere ambas sustancias a la vez, es decir, una gran cantidad de alcohol junto con estas pastillas, la probabilidad de hacer una SOBREDOSIS es mucho mayor que con cada una de ellas por separado. Este tipo de sobredosis han sido también la causa de muerte de actores como Whitney Houston o Michael Jackson.

En algunas ocasiones estas muertes pueden ser intencionadas, en el contexto de una conducta auto-destructiva, pero con frecuencia se trata de muertes por accidente, es decir involuntarias, debido a que la persona que se encuentra muy agobiada por determinada situación personal adversa, puede recurrir a tomar varias pastillas tranquilizantes o para dormir, las cuales asociadas a un elevado consumo de alcohol le pueden llevar a la muerte, cuando en realidad sólo pretendía descansar durante unas horas. En los servicios de Urgencias se atiende con gran frecuencia personas que ingresan con una sobredosis de alcohol, de benzodiazepinas o de ambas al mismo tiempo, que además pueden estar asociadas a heroína, metadona u otras drogas.

Los “atracones” de bebida son un patrón de consumo excesivo de alcohol. Consisten básicamente en la ingesta de más de 3 consumiciones de contenido alcohólico en pocas horas. El “botellón” es una forma de “atracón” de bebida que practican los jóvenes, pero las personas mayores (como la actriz recientemente fallecida) pueden hacerlo también de manera ocasional y festiva, cuando todavía no han desarrollado una adicción al alcohol, o bien de manera frecuente y acompañada de consecuencias negativas repetidas, cuando ya han desarrollado la adicción al alcohol.

Si la persona toma además pastillas tranquilizantes o para dormir los síntomas de descoordinación de movimientos e inestabilidad a la marcha se intensifican y aumenta el riesgo de accidentes, caídas, traumatismos y graves lesiones. Con frecuencia se producen fracturas en las manos, brazos o en los hombros y, en ocasiones, fuertes golpes en la cabeza que pueden dar lugar a una hemorragia cerebral, la cual puede llevar a la muerte.

 

La persona que sufre una adicción al alcohol hace “atracones” de bebida porque no puede evitar hacerlos. El síntoma cardinal es la dificultad para controlar el consumo de alcohol y este síntoma es el que le arrastra a seguir bebiendo, sin poder parar, tras haber tomado una primera copa.

 

La persona que empieza a presentar descontrol con la bebida puede estar en la fase de inicio de una enfermedad adictiva con el alcohol. La evolución espontánea de la adicción al alcohol suele ser hacia el empeoramiento y, si no se detiene esta enfermedad en sus fases iniciales,  posteriormente se va a complicar con graves consecuencias médicas, psiquiátricas y adictivas, además del daño que involuntariamente va a producir en sus familiares y las personas de su entorno.

 

La adicción al alcohol tiene una buena respuesta al tratamiento especializado. La persona que tiende a descontrolarse con la bebida y no puede evitar hacerlo, puede beneficiarse de una nueva modalidad de tratamiento que le puede ayudar a reducir sustancialmente su consumo de alcohol, (incluso sin tener que renunciar por completo a la opción de poder tomar una copa de vino o de cerveza, en el transcurso de una comida, de manera ocasional).

 

Las personas que presentan un consumo excesivo de alcohol -aunque sea de manera ocasional- no tendrían que tomar además las mencionadas pastillas tranquilizantes o para dormir, debido al riesgo de accidentes, caídas y lesiones. Y viceversa, las personas que toman estas pastillas tranquilizantes o para dormir deberían ser advertidas sobre los riesgos potenciales que conlleva el consumo de bebidas alcohólicas.

 


Leave a Reply

Your email address will not be published.