Las claves sobre el asesinato de Asunta

3308786A MARTÍN El juicio por el asesinato de Asunta Basterra ha arrancado esta semana en Santiago de Compostela con las declaraciones clave de los únicos acusados del crimen, sus padres adoptivos Rosario Porto y Alfonso Basterra. El juez instructor concluyó que ambos habían urdido presuntamente un “plan premeditado” y “gradual” para deshacerse de la niña sedándola con Orfidal antes de asfixiarla. Asunta, de 12 años, apareció muerta en una pista forestal de Teo, en A Coruña, el 22 de septiembre de 2013, un día después de su fallecimiento.

La Fiscalía pide 18 años de cárcel para cada uno por asesinato con alevosía y agravante de parentesco y la acusación popular, que ejerce la Asociación Clara Campoamor, 20 años de prisión. Sus defensas piden su libre absolución.

Tanto Porto como Basterra se han declarado inocentes y han negado que suministraran lorazepam a su hija. Ambos han incurrido en algunas contradicciones. Estas son las claves de su declaración en el juicio:

1. Porto y Basterra niegan que mataran a Asunta
“Yo no maté a mi hija, yo no maté a mi hija”. Rosario Porto niega en su declaración del pasado jueves que matara a su hija cuando su abogado defensor, José Luis Gutiérrez Aranguren, le pregunta directamente tras varias horas de interrogatorio. “Yo quería a mi hija y no le iba a hacer daño”, señala.

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Rosario Porto niega que diera Orfidal a su hija Asunta: “Yo no maté a mi hija, yo no maté a mi hija”
“Por supuesto que no”. Esta es la respuesta de Alfonso Basterra este viernes durante su interrogatorio cuando su abogada, Belén Hospido, le pregunta si cometió el crimen. El periodista señala que Asunta era “lo que más quería en el mundo”.

Ambos pronuncian buenas palabras respecto al otro como padres. “Como cónyuges no lo supimos hacer bien, pero como padres lo hicimos lo mejor que pudimos”, afirma la abogada Rosario Porto, que califica a su exmarido de “padre maravilloso”. Basterra, por su parte, señala que su exmujer era la madre que toda niña “hubiese deseado tener”.

2. Ambos insisten en no que dieron Orfidal a su hija
La autopsia confirmó no solo que Asunta había sido sedada el día de su muerte, sino que se le había suministrado Orfidal meses antes porque también aparecieron restos de este ansiolítico en sus cabellos.

Durante su declaración en el juicio, ambos niegan que dieran Orfidal a Asunta. Rosario Porto explica que tras estar ingresada por una depresión a principios del verano de 2013 tomó algún orfidal “suelto” para dormir en julio y que no fue hasta finales de ese mes, cuando acudió al psiquiatra, cuando empezó a tomar esta medicación de forma pautada.

Alfonso Basterra reconoce que era él el que compraba el Orfidal para Porto. Cuando el fiscal le pregunta por qué compra 125 comprimidos durante el mes de julio si en aquel momento su expareja no lo tomaba regularmente, asegura que Porto perdió una caja y que a él le robaron otra en el supermercado.

Alfonso Basterra niega como Porto que diera Orfidal a Asunta: “Por supuesto que no maté a mi hija”02.01 min
Alfonso Basterra niega como Porto que diera Orfidal a Asunta: “Por supuesto que no maté a mi hija”
Basterra también niega que le diera a la niña “polvos blancos” como Rosario Porto declaró durante la fase de instrucción que le había dicho su hija el día de su muerte aunque este semana en el juicio también lo ha negado. “Nunca le di nada que no se le pudiera dar”, insiste Alfonso.

Aunque Porto apunta a que Basterra podría haber tenido “ocasión” de darle Orfidal a Asunta durante la comida que compartieron los tres el día de su muerte, asegura que ella se habría dado cuenta de los “efectos” si hubiera sido así.

3. Atribuyen la somnolencia y mareos a un antihistamínico
El sumario del crimen de Asunta recoge que antes de acabar presuntamente con la vida de Asunta el 21 de septiembre de 2013, Rosario Porto y Alfonso Basterra lo habrían intentado en otras ocasiones, una de ellas el 9 de julio de ese mismo año, cuando las profesoras de una escuela de música avisan a los padres de que Asunta estaba adormilada.

Tanto Porto como Basterra atribuyen a un antihistamínico para la rinitis alérgica que, según ellos, padecía la niña, el que estuviera ese día como “dopada”, pero sostienen versiones contradictorias sobre quién se lo dio.

Rosario Porto dice que tuvo que ser su exmarido porque la niña durmió la noche antes en su domicilio, pero Alfonso Basterra señala que tuvo que ser ella porque él no tenía antihistamínico en su domicilio.

4. Un ataque a Asunta que no denuncian a la Policía
El primero de los intentos de asesinato, según el sumario, se habría producido unos días antes, en la madrugada del 5 de julio. Ese día, según relata Porto, un hombre entró en su casa de Santiago de Compostela y atacó a Asunta. Rosario cuenta que el intruso salió corriendo cuando ella se abalanzó sobre él.

Tras este incidente, Asunta mandó un whatsapp a una amiga con el siguiente texto: “Estoy nerviosa, hoy me han intentado matar. No hables del tema con nadie”.

Porto justifica que no denunció lo ocurrido a la Policía para no “traumatizar” a Asunta y evitar que tuviera la sensación de que “no podía estar segura” en su casa. La acusaciones creen que el ‘intruso’ era Alfonso Basterra.

5. ¿Qué hicieron el día del crimen?
Gran parte del interrogatorio se centra en saber qué hicieron Rosario Porto y Alfonso Basterra el día del crimen, el sábado 21 de septiembre de 2013. La madre de Asunta explica que la noche del viernes la niña durmió con el padre y que al día siguiente comieron los tres juntos un “revuelto de champiñones” después de que por la mañana la menor hubiera tenido su clase de chino.

Porto explica que esa tarde fue con Asunta a la casa de Montouto, en Teo, donde supuestamente tuvo lugar el crimen, para ventilar la casa y recoger ropa de baño para ir el domingo a la playa.

Asegura que regresó a Santiago con la niña porque esta quería hacer los deberes y que la dejó cerca de casa. Ese, señala, fue el último momento que la vio con vida aunque no ha sabido precisar qué hora era.

Rosario Porto realizó después varias visitas más a la casa hasta que se fue de allí sobre las nueve de la noche, cuando conectó la alarma, según detalla Europa Press.

Por su parte, Alfonso Basterra asegura que después de la comida él se quedó en casa leyendo y cocinando. Defiende que no salió a la calle hasta que sobre las nueve y media su exmujer le llamó para decirle que Asunta no estaba en su domicilio.

6. La pista de la cuerda que apareció junto al cadáver
En la casa de Montouto se encontró una bobina y un resto de cuerda en una papelera exactamente igual que la que apareció al lado del cadáver de Asunta en una pista forestal a pocos kilómetros de la vivienda.

Rosario asegura que la cuerda la utilizaba su madre para hacer injertos y empaquetar ropa, pero niega saber por qué había un trozo suelto en la casa y de dónde habían salido las cuerdas con las que se ató a su hija y añade que, según sus compañeras de prisión, “Galicia está llena de cuerdas como esa”.

Por su parte, Alfonso Basterra sostiene que cree que vio el trozo de cuerda en la papelera que los investigadores relacionan con el crimen una semana antes, el viernes 13 de septiembre, el último día que según él estuvo en la casa según su versión.

7. ¿Ensayo del crimen el día 17 de septiembre?
El fiscal del caso reveló durante el interrogatorio a Rosario Porto que el martes 17 de septiembre alguien estuvo en la casa de Montouto porque la alarma se desactivó durante varias horas durante la tarde, desde las 17.35 hasta las 22.40 horas.

Tanto Rosario como Alfonso niegan que estuvieran en la casa ese día aunque reconocen que solo tenían llaves de esa vivienda ellos dos y un vecino de la zona.

Al día siguiente, 18 de septiembre, Asunta no acudió a clase al instituto por tener “unas décimas de fiebre”. Basterra asegura que esa mañana Asunta se quedó en “cama” en casa de su madre y que él no la vio, según informa Europa Press.

Sin embargo, después de que el fiscal le enseña un whatsapp en el que él le decía a su mujer que “Asunta está cada vez mejor, tranquila” rectifica: “Entiendo que iría a la casa y la vi”.

8. Las fotografías de Asunta
Rosario Porto y Alfonso Basterra también tienen que responder durante el interrogatorio sobre unas imágenes localizadas en el móvil de la niña en las que aparece Asunta “amortajada” con una sábana y en otra disfrazada de cabaret, entre otras.

Porto asegura que a su hija “le hacía gracia estar disfrazada de momia”. Basterra también insiste en que a Asunta “le gustaba disfrazarse” y se ha quejado de que se interpreten de forma “tendenciosa” las imágenes. Junto a las imágenes de la niña había imágenes eróticas y de contenido sexual explícito sacadas de internet.

El padre de Asunta se queja de que se le haya llegado a acusar de abusar de su hija: “Me acusaron de pederastia. No saben lo que es eso en la cárcel. Se me pusieron aquí”.

Alfonso señala que su teléfono es “una carraca” y desvela durante el interrogatorio que el móvil de donde salieron las fotos era previamente de su exmujer. Ironiza también con que los investigadores no encontraran en su piso hasta meses después su ordenador cuando no se había movido de allí y él ya llevaba tiempo en prisión.


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