El icónico personaje de Leia lanzó a la actriz a la fama mundial (Lucasfilm)

Luego de una ajetreada vida llena de excesos y problemas psicológicos, la actriz que saltó a la fama por su personaje de Princesa Leia en “Star Wars”, Carrie Fisher, escribirá una columna de consejos en el diario británico The Guardian en la que intentará impartir a los jóvenes lecciones aprendidas en sus años más difíciles.

La mujer de 59 años prometió en su primera columna el viernes “proporcionar asesoramiento solicitado, basado en una vida llena de tropiezos y accidentes” pero agregó que quería que las preguntas vinieran “de parte de jóvenes miembros de nuestro mundo congestionado”.

Fisher fue lanzada a la fama mundial como la líder rebelde Leia en la trilogía original de “Star Wars”, que se convirtió en un fenómeno cultural tras el lanzamiento de las películas entre 1977 y 1983. Pero al mismo tiempo desarrolló problemas con las drogas y le fue diagnosticado un trastorno bipolar.

Carrie Fisher durante uno de los eventos de promoción de Episodio VII, en 2015 (AFP)

Vinculada a Hollywood desde muy temprana edad, fue hija del matrimonio entre la estrella de cine Debbie Reynolds, conocida por su papel en “Singin’In The Rain”, y del cantante Eddie Fisher.

Pero la relación y el hogar feliz en Beverly Hills terminaron cuando Fisher dejó a Reynolds por su mejor amiga, la actriz Elizabeth Taylor.

Fisher es también conocida por sus novelas autobiográficas, caracterizadas por su agudeza y honestidad, incluyendo su mayor éxito “Postcards from the Edge” que se convirtió en película en 1990.

A lo largo de los años dio varias entrevistas sobre su trastorno de bipolaridad y adicción a los medicamentos y a la cocaína, que admitió usó durante la filmación de “El Imperio Contraataca”, segunda entrega de la popular saga de ciencia ficción.

Los actores de Episodio IV durante el rodaje en 1977 (AP)

También habló sobre la terapia de electroshock, que consiste en pequeñas descargas en el cerebro para desencadenar pequeñas convulsiones, que recibió en repetidas ocasiones.

Fisher dice a sus lectores en The Guardian que las adicciones, los problemas sentimentales y los trastornos mentales equivalen a una distribución “compartida de desafíos e infelices experiencias”.

Fisher continúa con una gran tradición en la páginas de The Guardian, que también ofreció columnas a Molly Ringwald, estrella de “The Breakfast Club” (1985), y a la cantante canadiense Alanis Morissette.

Se prevé que “The Princess Diarist”, donde plasmó sus memorias, sea lanzado en octubre. La publicación está basada en diarios que guardó mientras filmó la trilogía “Star Wars”