La Policía de la Generalitat interviene cinco obras falsas de Picasso que iban a ser vendidas por 160 millones de euros

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La Policía de la Generalitat, a través del Grupo de Patrimonio Histórico, ha intervenido en dos operaciones realizadas en Granada y Benidorm, cinco obras falsas de Pablo Ruiz Picasso que estaban siendo ofrecidas para su venta mediante correo electrónico, a galeristas y marchantes por un valor total de 160 millones de pesetas.

Se trata de los óleos sobre lienzo: “Composición o bodegón con aguamanil”, “Guitare et guitarron”, “Mujer cubista o arlequín”, “Variation por nudite sur diván”, y “La vida y la muerte”.

En estas dos operaciones llevadas a cabo por el citado Grupo, en colaboración con funcionarios de la Brigada de Patrimonio Histórico de Madrid y del Grupo de Robos de la Jefatura Superior de Policía de Andalucía Oriental, se ha imputado a un total de ocho personas por un presunto Delito de Estafa y Contra la Propiedad Intelectual.

El director general de la Agencia de Seguridad y Respuesta a las Emergencias, José María Ángel, y el comisario de la Policía de la Generalitat, Álvaro Rodríguez, han explicado esta mañana en rueda de prensa los detalles de sendas operaciones llevadas a cabo por el citado Grupo de Patrimonio Histórico de la Policía de la Generalitat.

José María Ángel ha destacado la “profesionalidad, pericia y discreción” con que han actuado los agentes de la Unidad Adscrita cuyo trabajo ha calificado de “serio y riguroso”, y que, en según que temas puede resultar desconocido, pero que, en definitiva, se trata de una labor “fundamental” la que desarrollan los 500 funcionarios adscritos en la Comunitat Valenciana.

Por su parte, el comisario ha querido agradecer la colaboración mantenida por parte de la Conselleria de Educación y Cultura, en especial desde la dirección de Patrimonio, y los técnicos y dirección del Museo San Pío V, quienes han ofrecido sus conocimientos y medios para el esclarecimiento del caso.

Álvaro Rodríguez ha indicado que se trata de dos operaciones coincidentes en cuanto a la autoría de las obras pero que no guardan relación entre ellas, y ha añadido que la primera se efectuó el pasado mes de octubre cuando los agentes tuvieron conocimiento de que una persona estaba ofreciendo para su venta cuatro de las cinco obras incautadas por un valor de 130 millones de euros. Esta persona decía ser el único propietario de las mismas y acreditaba su autenticidad con informes realizados por diversos peritos calígrafos.

Agentes del Grupo de Patrimonio Histórico se pusieron en contacto con la Fundación Picasso de Málaga, cuyos responsables aseguraron que ninguna de las obras que estaban siendo ofrecidas: “Composición o bodegón con aguamanil”, “Guitare et guitarron”, “Mujer cubista o arlequín” y “Variation por nudite sur diván”, “podía atribuirse a Picasso”.

Al tener conocimiento de esta información, se intervinieron los cuatro cuadros y se tomó declaración a seis personas relacionadas con los hechos quienes coincidieron en afirmar que las obras procedían de Cuba y habían sido donadas a uno de los actuales propietarios que, a su vez, había encargado la venta a un intermediario. Dos de las obras intervenidas estaban guardadas en un despacho de Granada, mientras que la tercera estaba en el maletero de un vehículo y la cuarta se encontraba en una furgoneta. Tanto el intermediario como uno de los imputados tienen antecedentes policiales por corrupción urbanística -cohecho y tráfico de influencias-.

Un Picasso en una furgoneta con escombros

En la segunda operación, los agentes del Grupo de Patrimonio de la Policía de la Generalitat tuvieron conocimiento que se estaba ofertando desde el mes de marzo, en la zona de Alicante, y también a través de correo electrónico a galeristas y marchantes la obra “La vida y la muerte” de Picasso por un valor de 18 millones de euros.

Se procedió del mismo modo que en la primera operación contactando con la Fundación Picasso de Málaga desde donde confirmaron a los agentes que “dicha obra ya fue consultada acompañada de abundante documentación -análisis químico, informe de restauración, informe caligráfico, un estudio histórico-teórico, y un certificado redactado por un crítico e historiador de arte-, sin embargo, y a pesar de todos estos informes, consideramos que el cuadro no podía atribuirse en absoluto a Picasso, así como que no hay nada en su estilo que lo recuerde”.

Un dispositivo policial integrado por funcionarios de la Policía de la Generalitat con sede en Valencia y Alicante, y con la colaboración de la Comisaría de Benidorm, intervinieron la obra en un hotel de esta localidad donde iba a ser exhibida para su venta por 30 millones de euros. Los agentes identificaron también a tres personas, dos de ellas propietarias del cuadro, quienes aseguraron que lo acababan de mostrar a unos intermediarios.

Estas tres personas fueron llevadas a dependencias policiales, donde dos de ellas declararon como investigados no detenidos, concretamente los que decían ser propietarios de la obra al 33 por ciento. En declaración, aseguran también que habían mostrado el óleo en una docena de ocasiones y que existía un tercer socio en paradero desconocido que se había desentendido de la misma.

Por último, afirmaban que para poderla vender habían creado una Sociedad Mercantil con sede en Belice con el fin de evitar responsabilidades tributarias y que la obra procede de una colección privada de un hombre fallecido residente en Cataluña. El tercer identificado en el hotel tan sólo participó en el transporte del cuadro en una furgoneta con escombros, mientras que los otros dos investigados tienen antecedentes policiales.

La Fundación Picasso tiene que certificar las obras

Las principales sospechas de los agentes se centraron en cómo unas obras de un autor tan reconocido a nivel mundial no estuvieran documentas de forma rigurosa y cómo la Fundación Picasso no tenía conocimiento de su existencia, además de haber sido transportadas en furgonetas, vehículos particulares sin las mínimas condiciones de seguridad y salvaguarda de las mismas a golpes y deterioro.

Los propietarios de una obra de Picasso saben que para vender un cuadro así es necesario acreditar su autenticidad con un certificado de los herederos de Pablo Ruiz Picasso, que son los que actualmente tienen los derechos de autor. Por tanto, deben ponerse en contacto con la Fundación Picasso y se descarta cualquier otra certificación que haya podido realizar cualquier perito, crítico o persona relacionada con el mundo del arte que, en ocasiones, puede incluso realizar un dictamen sometida a intereses económicos.

Por otra parte, los propietarios de obras de tan elevado valor económico, además de contactar con las fundaciones correspondientes, acuden a galerías de reconocido prestigio a nivel mundial, como por ejemplo Sotheby’s o Christie’s. Ejemplo de este caso es la venta este mismo mes en una subasta de Sotheby’s en Nueva York de la obra de Picasso “La Gommeuse” por 62 millones de euros. En esa misma subasta se vendió una obra de Monet por 33 millones.

Balance del año

La Policía de la Generalitat, a través del Grupo de Patrimonio Histórico, ha intervenido en lo que va de año un total de 598 objetos artísticos con un resultado de seis detenidos y otras 34 personas imputadas y no detenidas.

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