La neumonía y la diarrea matan a 1,4 millones de niños cada año, más que el resto de enfermedades infantiles juntas

Children say that the water pump is everything to them, it’s like their “soul”. Since the Unicef-supported pump was installed two weeks ago, life has changed dramatically. Before children were travelling three hours to get water, over terrain so rocky that even donkeys struggled to climb the hills. One father says that life was often unbearable; if a family member died they’d have to keep the body for several days before being able to wash it as part of traditional funeral preparations. The children spent all their time travelling to find water, and therefore were unable to go to school. Many of the children were sick too, often having bouts of diarrhoea as the river they travelled too was dirty. For one mother, Fatuma Abdullah, sadly the new pump came too late for her seven year old son, Anwar. His tummy pains were so bad after drinking dirty water that he asked his mother to tie his stomache to try and stop them. Fatuma says, “I think my child’s problem came from drinking dirty water from the river, and drinking the water that our cows drink. There is a severe water shortage here, its our main problem. The journey to collect the water was tough, even the donkeys sometimes miscarried due to the steep hills”. Her son is still alive but in a poorly way at home. She says at least she doesn’t have to fear that her other children will fall ill now though, families are “joyful” about the pump and the children are now able to go to school. Water Point, Lode Lamhffo Kabele, Sire Woreda, Arsi Zone. © UNICEF Ethiopia/2016/Ayene

Children say that the water pump is everything to them, it’s like their “soul”. Since the Unicef-supported pump was installed two weeks ago, life has changed dramatically. Before children were travelling three hours to get water, over terrain so rocky that even donkeys struggled to climb the hills. One father says that life was often unbearable; if a family member died they’d have to keep the body for several days before being able to wash it as part of traditional funeral preparations. The children spent all their time travelling to find water, and therefore were unable to go to school. Many of the children were sick too, often having bouts of diarrhoea as the river they travelled too was dirty.
For one mother, Fatuma Abdullah, sadly the new pump came too late for her seven year old son, Anwar. His tummy pains were so bad after drinking dirty water that he asked his mother to tie his stomache to try and stop them. Fatuma says, “I think my child’s problem came from drinking dirty water from the river, and drinking the water that our cows drink. There is a severe water shortage here, its our main problem. The journey to collect the water was tough, even the donkeys sometimes miscarried due to the steep hills”. Her son is still alive but in a poorly way at home. She says at least she doesn’t have to fear that her other children will fall ill now though, families are “joyful” about the pump and the children are now able to go to school. Water Point, Lode Lamhffo Kabele, Sire Woreda, Arsi Zone. © UNICEF Ethiopia/2016/Ayene

La neumonía y la diarrea matan juntas a 1,4 millones de niños cada año, la inmensa mayoría de los cuales vive en países de renta media y baja. Estos niños mueren a pesar de que ambas enfermedades son en gran parte prevenibles a través de soluciones simples y efectivas, como la lactancia exclusiva, la vacunación, la atención sanitaria primaria de calidad y la reducción de la contaminación del aire en los hogares.

Son algunas de las conclusiones del nuevo informe de UNICEF, lanzado hoy: Uno ya es demasiado: acabar con las muertes de niños por neumonía y diarrea.

La neumonía sigue siendo la primera causa de muerte por infección en niños menores de cinco años, llevándose por delante la vida de cerca de un millón de niños en 2015, aproximadamente un niño cada 35 segundos, más que la malaria, la tuberculosis, el sarampión y el SIDA juntos. Aproximadamente la mitad de las muertes de niños por neumonía están relacionadas con la contaminación del aire, un hecho que según UNICEF los líderes mundiales deberían tener en mente durante el transcurso de las conversaciones sobre cambio climático de la COP22.

“Vemos claramente la relación entre la contaminación del aire y los daños que el cambio climático provocan en la salud y desarrollo de los niños, causando neumonía y otras infecciones respiratorias”, afirmaba la directora ejecutiva adjunta de UNICEF Fatoumata Ndiaye.

“2.000 millones de niños viven en áreas donde la contaminación del aire supera las normas internacionales, y como consecuencia de ello muchos enferman y mueren. El encuentro de líderes mundiales de la COP22 puede ayudar a salvar vidas comprometiéndose a llevar a cabo acciones que reduzcan la contaminación del aire relacionada con el cambio climático y acordando invertir en la prevención y la atención sanitaria”, dijo Ndiaye.

Del mismo modo que la neumonía, los casos de diarrea entre los niños pueden estar, en muchas ocasiones, relacionados con bajos niveles de lluvias causados por el cambio climático. La falta de acceso a agua potable aumenta el riesgo de que los niños contraigan enfermedades diarreicas y sufran un desarrollo físico y cognitivo deficiente.  Cerca de 34 millones de niños han muerto de neumonía y diarrea desde el año 2000. Sin una mayor inversión en las medidas de prevención y tratamiento, UNICEF estima que 24 millones más de niños morirán por neumonía y diarrea de aquí a 2030. 

“Estas enfermedades tienen un impacto desproporcionadamente alto en la tasas de mortalidad infantil, aun siendo relativamente baratas  de tratar”, añadió Ndiaye. “Sin embargo, continúan recibiendo solo una parte de la inversión global en salud, lo que no tiene ningún sentido. Por ello estamos haciendo un llamamiento para que se aumente la financiación de las intervenciones de protección, prevención y tratamiento que sabemos que salvarán la vida de los niños”.

UNICEF también recomienda aumentar la financiación en atención sanitaria infantil general, y aquella centrada en grupos de niños especialmente vulnerables a la neumonía y la diarrea: los más jóvenes y aquellos que viven en países de renta media y baja. El informe muestra que: 

–      Aproximadamente el 80% de las muertes infantiles relacionadas con la neumonía y el 70% de aquellas muertes relacionadas con la diarrea suceden durante los primeros dos años de vida;

–      El 62% de la población mundial menor de cinco años vive en países de renta media y baja,

UNICEF trabaja con sus aliados para luchar contra la neumonía en todo el mundo. Junto con La Fundación Bancaria “la Caixa”, UNICEF lleva a cabo una alianza estratégica global para reducir la mortalidad infantil causada por la neumonía: ARIDA. Un programa innovador de impacto mundial cuyo objetivo es mejorar el diagnóstico y el acceso a tratamientos de los niños en países como Etiopía, Bolivia o Nepal, y que aspira a llegar a 120.000 niños en su primera fase.

 

Acerca de UNICEF

UNICEF promueve los derechos y el bienestar de todos los niños y niñas en todo lo que hacemos. Junto a nuestros aliados, trabajamos en 190 países y territorios para transformar este compromiso en acciones prácticas, centrando especialmente nuestros esfuerzos en llegar a los niños más vulnerables y excluidos para el beneficio de todos los niños, en todas partes. 


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