La Guardia Civil desmantela una organización dedicada a estafar a pequeños inversores mediante la compra de valores

Hay 10 personas detenidas y 2 investigadas por la venta de valores/títulos fraudulentos colocados principalmente en el mercado Xetra alemán

Inversores españoles y extranjeros habrían perdido grandes cantidades de dinero, rondando lo estafado los 50 millones de euros

La Guardia Civil en el marco de la Operación “Inversionis” ha detenido a 10 personas e investigado a otras 2 en la provincia de Barcelona por una estafa a gran escala en la compra de valores por pequeños inversores. Están acusados de delitos de estafa, organización criminal, relativos al mercado y los consumidores, Hacienda Pública, contable y blanqueo de capitales.

La investigación se inició a raíz de una denuncia interpuesta por un empresario guipuzcoano, en el mes de enero del 2013, el cual manifestó haber sido víctima de una estafa en inversión de capital en el mercado Xetra alemán. Posteriormente se tuvo conocimiento de la existencia de otros 200 afectados en varias provincias españolas. Este número podría ser superior debido a que algunos de los estafados habrían creído que la inversión fraudulenta en la que habían depositado su dinero era legal y, por lo tanto, asumían cierto riesgo y no se han personado en la causa.

Las víctimas afectadas solían ser empresarios y  profesionales que se anunciaban en las páginas amarillas o en la red de Internet y habrían sufrido estafas de entre 10.000€ y 300.000 € en la compra de valores fraudulentos.

Modus operandi

Los presuntos autores captaban a clientes españoles para ofrecerles asesoramiento en la compra de acciones. Decían operar desde Alemania y Francia bajo firmas de sociedades ubicadas en esos países.

Los estafadores recomendaban a los clientes captados que invirtieran en unas acciones concretas, las cuales estaban totalmente bajo el control de la organización, y que terminaban siendo compradas desde la cuenta de valores de los inversores. La inversión se hacía teóricamente con el reclamo de que los títulos comprados iban a producir una gran rentabilidad, terminando el dinero invertido por las víctimas en varias cuentas en paraísos fiscales o territorios de baja fiscalidad, titularidad de otros miembros de la organización. Desde esas cuentas en el extranjero, la organización criminal recibía una comisión por el capital estafado en cuentas de su titularidad.

La investigación pone de relieve la alteración del mercado, al crear la organización criminal movimientos de compras y ventas en los valores ofrecidos, y así atraer inversores, a los que se les indicaban que podían ver las gráficas de los valores consultando webs oficiales del mercado financiero Xetra alemán, aparentando credibilidad y atracción inversora.

Con la finalidad de dificultar las posibles pesquisas policiales, los detenidos e investigados que operaban desde España, decían estar ubicados en el extranjero utilizando para ello números de teléfono de otros países como Alemania, Francia y Suecia, cambiando la ubicación de las líneas telefónicas con un software que modificaba su localización. En la captación de clientes manifestaban pertenecer a terceras empresas dedicadas a la venta de valores, en algunos casos legales y autorizadas para operar en mercados financieros, en otras ficticias. Para dificultar su localización ocultaban la sede social desde la que operaban.

La cobertura de la actividad comercial era dada por empresas pantalla, empresas que cumplen con la legalidad mercantil, domiciliadas en centros de negocios o domicilios de correspondencia, que dan cobertura a la contratación de personal, pagos de impuestos y apertura de cuentas bancarias. El sistema de comunicaciones empleado solo permitía realizar llamadas salientes, nunca entrantes, con la finalidad de evitar la réplica de los inversores. El protocolo de actuación de los trabajadores de la organización criminal les obligaba a utilizar pseudónimos en sus comunicaciones, si bien, las víctimas facilitaron datos de identificación en las denuncias, que después de la realización de los registros en las sedes sociales permitieron conocer la identidad real de los usuarios de los pseudónimos.

La organización criminal en España disponía de poco tiempo para ofrecer los títulos que se iban colocando en el Xetra alemán, así en el momento en que los gráficos indicaban que los títulos habían perdido todo su valor, la organización pasaba a ofrecer otros sustitutivos de los anteriores, ya que los valores que habían estado ofreciendo eran expulsados del mercado al observar el regulador Alemán BaFin, que no cumplían con la normativa establecida para operar.

El importe recaudado con la venta de acciones manipuladas asciende a más de cincuenta millones de euros.

Este modus operandi es novedoso en España porque alterna elementos legales y de uso ordinario, como es invertir desde cuentas de valores, el uso de mercados financieros reales, como el Xetra alemán, y la creación de sociedades emisoras de títulos cuyos domicilios sociales se encontraban repartidos por diferentes lugares del mundo, y que al operar desde el extranjero dificultaron y ralentizaron la investigación. Ha sido necesario solicitar comisiones rogatorias internacionales a terceros países como Austria, Alemania, Turquía, Singapur, Australia, Chipre, etc y la investigación ha contado con el apoyo de efectivos expertos en delitos económicos de la Unidad Técnica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Madrid y de la colaboración de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Banco de España y la Agencia Estatal de la Administración Tributaria, quienes han aportado pruebas incriminatorias que han constatado que los autores de este entramado se beneficiaban de grandes cantidades de dinero procedentes del engaño en la venta de valores extranjeros.-

Las entradas y  registros se realizaron en las dos sedes sociales que dirigían los detenidos e investigados para efectuar las ventas de acciones/valores, así como en los tres domicilios de las personas que encabezaban la organización, ubicados todos ellos en la provincia de Barcelona. Se incautaron 105.000 euros y se obtuvieron pruebas documentales. Además se constató la técnica utilizada de las llamadas de Voz IP y la ocultación de la ubicación de los correos electrónicos enviados, los cuales aparecían como enviados desde el Estado de Alemania y Francia pero que sin embargo se realizaban desde España.

Ambas empresas cambiaban asiduamente de sede, ocultando publicidad, distintivos, y anagramas que identificaran que las sociedades pantalla se encontraban en ese lugar.-

Se ha llevado a cabo el bloqueo y la anotación preventiva de disponer de cuentas bancarias, vehículos e inmuebles titularidad de todos los detenidos e investigados con la finalidad de resarcir las correspondientes responsabilidades penales.

La investigación de la operación ha sido dirigida por el Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional de Madrid, cuyas actuaciones fueron declaradas secretas durante el transcurso de las investigaciones y la explotación de la operación.

Para más información  pueden ponerse en contacto con la Oficina de Comunicación de la Comandancia de la Guardia Civil de Gipuzkoa, teléfono 943 27 66 11. ext. 2583.


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