La CUP vota en su Asamblea Nacional si inviste a Mas como presidente de la Generalitat

Agencias La CUP decidirá este domingo en una Asamblea Nacional que se celebrará en Sabadell (Barcelona), y a la que se han inscrito 3.577 personas si finalmente acepta la investidura del candidato a la presidencia de la Generalitat de Junts pel Sí (JxSí), Artur Mas, o no, lo que obligaría a convocar elecciones en marzo.

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Las bases de la organización votarán no solo la investidura de Artur Mas como presidente, sino toda la propuesta de acuerdo de JxSí, que supedita un plan de choque social a aprobar nuevos Presupuestos que incluyan parte de los 270 millones de euros necesarios para el plan social.

El documento prevé una Presidencia a cuatro encabezada por Mas y con tres presidencias de comisión de gobierno, como una Presidencia en transición “de un modelo autonómico a la república catalana”, como dijo el día 22 el diputado de JxSí Raül Romeva.

Cuatro posibles escenarios

En la pista de atletismo cubierta de Sabadell, los militantes de la CUP, los simpatizantes y los inscritos procedentes de las organizaciones agrupadas bajo el paraguas de Crida Constituent, con el que la formación antisistema se presentó a las elecciones, no sólo decidirán si Mas será presidente o no, sino también el futuro de la actual legislatura y quizás del proceso independentista.

Aunque JxSí ganó las elecciones y dispone de 62 diputados, necesita los 10 de la CUP para obtener la mayoría absoluta requerida para la investidura de Mas. Al margen de que Mas sea presidente, el texto fija una serie de medidas de Govern y todo eso es lo que la CUP votará el domingo, con cuatro opciones en la papeleta.

Una opción es aceptar las medidas políticas de la propuesta de JxSí y aceptar a Artur Mas como presidente; otra es rechazar a Mas y seguir negociando con JxSí; otra opción es rechazar las propuestas de JxSí pero facilitar la investidura de Mas por parte de la CUP; y otra más es rechazar la propuesta de medidas políticas y a Mas, e instar a JxSí a buscar acuerdos sin la CUP, “a través de la abstención en el pleno de investidura”.

Dos de las opciones, por lo tanto, contemplan facilitar la investidura de Mas, y las otras dos asumen que, si no hay acuerdo antes del 10 de enero, se convocarían elecciones en marzo.

Sistema de votación

La asamblea de la CUP decidirá estas cuestiones con un sistema de votación que aún no ha sido fijado si será secreto o a mano alzada. Está previsto que la asamblea se inicie a las 9:00 de la mañana y, a medida que los inscritos lleguen a los puestos de acreditaciones, se les consultará si quieren o no votaciones secretas.

Para que las votaciones sean secretas deberán pedirlo un 25 % de los participantes y esto comportará que sean instaladas 50 urnas, mientras que en caso contrario se votará a mano alzada y un equipo de voluntarios escrutará los votos con un sistema de contadores.

En la primera parte de la asamblea, los negociadores de la CUP que han participado en las conversaciones con JxSí expondrán los resultados de estos contactos con la lectura de sus informes. A continuación, se ofrecerán unos 50 turnos de palabra, de los que 12 corresponderán a entidades que integran Crida Constituent, otros 26 a las organizaciones territoriales de la CUP, y el resto serán para los participantes que lo pidan y les toque por sorteo.

Al mediodía se producirá la primera ronda de las cuatro votaciones previstas para decidir qué deben hacer los diputados de la CUP, y para ello se repartirán papeletas a fin de que cada inscrito elija entre cuatro escenarios posibles.

Por la tarde, después de un receso para comer, proseguirán las rondas de votación -en cada una se eliminará la opción menos votada- y, si antes de la tercera ya hay algún escenario que recabe más del 50 % de los votos, se daría por finalizada la asamblea.

Presupuestos y plan de choque

La propuesta de JxSí prevé construir estructuras de Estado y un marco legal que asegure una transición “con todas las garantías jurídicas”, y hace hincapié en el compromiso escrupulosamente democrático del acuerdo, que tiene como objetivo ampliar la base social que apoye el proceso.

Buena parte del plan de choque social de la propuesta depende de aprobar unos nuevos Presupuestos, por lo que JxSí propone crear un Grupo de Trabajo Presupuestario -con representación paritaria de la Conselleria de Economía, de JxSí y de la CUP- para diseñar los Presupuestos 2016 y que incluyan el plan de choque.

Romeva aseguró el día 22 que la propuesta de JxSí pretende priorizar la respuesta a las necesidades sociales de Cataluña, pero que algunas medidas no se pueden hacer con los Presupuestos prorrogados: “Están supeditadas a la disponibilidad de un nuevo Presupuesto que haga viable su aplicación”.

El plan de choque a aplicar inmediatamente es sobre pobreza infantil, pobreza energética y emergencia habitacional y política de prevención de desahucios, para la que prevén aplicar un sistema parecido al de municipios como Badalona (Barcelona), y otra parte del plan está previsto implementarla en los 18 meses de transición a la independencia.

Parte de esa ampliación de 270 millones irá destinada a recuperar la renta mínima de inserción, cuyo presupuesto se debe ampliar para garantizar el 100% de la cobertura, lo que costará 70 millones; a las prestaciones económicas de personas dependientes -50 millones-, y a la previsión de plazas de guardería -15 millones-.

Salario mínimo, Banco Público y Sanidad

El documento prevé un nuevo salario mínimo equivalente al 60% del salario medio, lo que lo ascendería a los 1.000 euros al mes, pero no especifica la partida para costearlo.

Prevén la reconversión del Institut Català de Finances en un Banco Público de desarrollo, “insertado en el entramado de apoyo institucional financiero europeo”, para ayudar a las pymes y para abordar la inversión de grandes proyectos estratégicos.

En cuanto a sanidad, propone una moratoria en el Consorci Sanitari de Lleida -ente que pretende unificar la gestión sanitaria en la provincia- para garantizar que no podrá incorporar ninguna entidad privada en su actividad futura, tras la oposición generada por la Marea Blanca.

También propone reducir un 10% las listas de espera quirúrgicas y un 50% el tiempo medio de primera visita en el especialista sólo en centros públicos y sin externalizaciones, gracias a una inversión anual de 83,76 millones.

Se asegura el acceso a terapias médicas universales y gratuitas para los afectados de Hepatitis C, trasplantados y pacientes oncólogicos, así como personas en situación vulnerable, y un plan de rescate para afectados por fibromialgia, fatiga crónica y síndrome de sensibilidad química múltiple.

Además, se invertirán cinco millones en reducir la ratio de alumnos por aula en los barrios con más dificultades económicas, y se destinarían 15 para becas comedor.

BCN World

El texto deja “en suspenso” el Plan Director Urbanístico (PDU) del macroproyecto BCN World y prevé un grupo de trabajo para una posible revisión del Plan de Govern JxSí-CUP, matizando que la vigencia de la suspensión del PDU se mantendrá hasta que haya acuerdo por consenso.

Un punto que queda en el aire es la titularidad pública de la gestión del agua en alta -donde se incluiría la empresa concesionaria Aigües Ter-Llobregat-, sobre la que el documento emplaza a tomar una decisión durante el proceso constituyente hacia la independencia, y sólo se compromete a “defender el modelo público de gestión”.


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