La crisis internacional y la austeridad golpean a los niños en países de altos ingresos

un-grupo-de-ninos-juega-alrededor-de-una-tuberia-de-agua-danada-por-los-combates-en-un-barrio-en-el-este-de-alepo-siria-foto-unicef-ismail-abdulrahmanSegún el primer estudio internacional de los efectos de la crisis en los niños, la pobreza infantil aumentó en la mayoría de países ricos entre 2008 y 2014

  Casi diez años después de que las oleadas del primer impacto financiero en la economía mundial generaran una recesión a nivel global, las trayectorias que han seguido los países de altos ingresos para proteger a los niños de los efectos de la crisis son diversas.

Un nuevo libro publicado por el Centro de Investigaciones Innocenti de UNICEF en colaboración con 16 organismos de investigación, Children of Austerity: Impact of the Great Recession on child poverty in rich countries, ofrece un retrato detallado de los efectos que ha tenido la crisis en los niños de los países de ingresos altos, y de las respuestas políticas dadas por los gobiernos.

Children of Austerity combina una perspectiva comparativa entre los 41 países de la UE y la OCDE, con 11 exhaustivos estudios de caso por país realizados por investigadores nacionales. El análisis va más allá de los promedios nacionales, con datos desglosados en función de características clave de los hogares y de las condiciones locales.

“En los países ricos un gran número de niños se ha visto afectado por la crisis económica mundial, y la pobreza infantil ha aumentado en muchos de ellos” explica Yekaterina Chzhen, de UNICEF Innocenti, coeditora del libro y autora principal del capítulo comparativo. “Este es el primer estudio internacional de los efectos de la crisis y las respuestas de los gobiernos, con especial atención a los niños en los países ricos”.

Los estudios de caso por país se centran en Bélgica, Alemania, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Japón, España, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos. El análisis de un diverso número de experiencias proporciona lecciones muy valiosas sobre la protección de los niños durante crisis económicas, ya que los países seleccionados cubren un amplio espectro, en términos de sus circunstancias previas a la crisis, la gravedad del impacto de ésta dentro de sus fronteras y las políticas de respuesta nacionales.

La mayoría de los 41 países analizados experimentaron caídas de su PIB de entre el 2% y el 9% entre 2006-2008 y 2009-2014. Ocho países, entre los que se encuentran Irlanda, Italia y Grecia, sufrieron caídas de dos dígitos.

El caso de España*

España presenta una de las tasas más altas de pobreza infantil de los países estudiados y de toda la UE: es el tercer país tanto en pobreza relativa como en ‘pobreza anclada’** (en ambos casos, tan solo detrás de Rumanía y Grecia). La pobreza ‘anclada’ habría alcanzado en España a casi el 40% de la población infantil, con un aumento de 9 puntos porcentuales entre 2008 y 2014.

En el capítulo dedicado a España se hace referencia a:

  • ·         La elevada pobreza severa entre los niños y el crecimiento de la inequidad. La pobreza infantil ha aumentado de manera notable, pero ha crecido especialmente -un 56%- en los hogares con niños más pobres, es decir, aquellos en los que viven cuatro personas (2 adultos y 2 niños) con menos de 700 euros al mes u 8.400€ al año.
  • ·         España es el tercer país, junto con Letonia y Chipre, en el que más ha aumentado la diferencia entre la protección social a los mayores de 65 años y la que se proporciona a los niños. Es decir, durante la crisis se ha protegido de manera mucho más eficaz a los mayores que a los niños.
  • ·         Los hogares con niños, las familias numerosas, las monoparentales y los adolescentes han sufrido de forma especial el impacto de la pobreza.

En cuanto a las políticas de respuesta a la crisis en España, se llama la atención sobre la poca capacidad que han tenido para atajar la pobreza infantil. El conjunto de las políticas de protección social está muy fragmentado, poco orientado a los niños y resulta poco equitativo. Esto se debe, entre otras causas, a que está muy ligado a ayudas relacionadas con las contribuciones a la Seguridad Social y a que muchas de las ayudas familiares son en forma de desgravaciones fiscales, de las que no se benefician los hogares con menos recursos.

Según Children of Austerity para mejorar la escasa protección social a la infancia en España, una medida fundamental sería poner en marcha una prestación por hijo a cargo mucho más generosa y que llegase a un colectivo más amplio, si no universal. Esta es precisamente la medida que lleva demandando UNICEF Comité Español desde el año 2014. Gabriel González-Bueno, experto en políticas de infancia de UNICEF Comité Español, ha señalado que “abordar en España la pobreza infantil como política de Estado no puede esperar más. Demasiados niños y niñas en España ya han pasado su infancia en medio de la recesión, en la pobreza y en la privación. Todavía hay una oportunidad para que los presupuestos de 2017 comiencen a cambiar esa tendencia”.

Conclusiones principales del libro:

–          La reciente crisis económica y la consecuente austeridad han golpeado especialmente fuerte a los niños. Entre 2008 y 2014, la pobreza infantil aumentó en dos tercios de los países europeos. El incremento fue de más de 15 puntos porcentuales en Chipre, Islandia y Grecia, y de 7-9 puntos porcentuales en Hungría, Italia, Irlanda y España.

–          No se invirtió en las familias y en los niños en Europa cuando más se necesitaba. Ni un solo país europeo aumentó la media de gasto en prestaciones para las familias, y dos tercios redujeron el gasto per capita, mientras que las prestaciones a las pensiones aumentaron de manera generalizada entre 2010 y 2013. Según datos de la Contabilidad Nacional Anual de España, recogidos por UNICEF Comité Español, la inversión en protección social en familias e infancia se redujo en 11.500 millones de euros entre 2009 y 2015.

–     Los recortes en salud, educación y otros servicios públicos perjudicaron a las familias con hijos. Las  estadísticas de pobreza por ingresos enmascaran otras formas de privaciones. Las tasas de “necesidades médicas desatendidas” aumentaron de manera significativa entre los hogares pobres en Grecia. En España, los recortes en sanidad y educación afectaron a los niños.

–          La crisis y la austeridad resaltaron las marcadas desigualdades regionales. La pobreza infantil ‘anclada’ aumentó al 50% en el sur de Italia entre 2008 y 2014. En Irlanda del Norte la tasa de pobreza infantil pasó del 23 al 27%, mientras que en Escocia, Inglaterra y Gales descendió entre 2 y 4 puntos.

–          La pobreza infantil no aumentó en Estados Unidos tanto como se esperaba. La pobreza infantil ‘anclada’ solo sufrió un leve aumento, mientras el desempleo prácticamente se duplicó. La ampliación  de la cobertura de la red de Seguridad Social durante la crisis amortiguó el impacto de ésta en las familias con hijos.

“Proteger los ingresos familiares durante la crisis es fundamental para abordar la pobreza infantil, pero no es adecuado por sí solo. Los niños también se ven muy afectados cuando hay recortes en educación o sanidad, o cuando sus padres no tienen acceso a servicios básicos como guarderías”, asegura Chzhen. “El mensaje del libro es que para proteger a los niños en los buenos tiempos y en los malos, los gobiernos deberían priorizar la combinación de una ayuda universal según el nivel de recursos basada en la seguridad social, con inversiones en salud y educación, dirigidas a quienes más lo necesitan”.

Según Children of Austerity, la experiencia antes y durante el peor periodo de la crisis muestra cómo es posible mantener una estructura bien orientada de ayudas sociales para familias con hijos. Aunque estas ayudas no son una panacea, son un elemento potencialmente muy eficaz para la red de seguridad social global, tanto para familias trabajadoras como no trabajadoras. Estas ayudas deben formar parte de una estrategia anti-pobreza coherente, que incluya no solo la protección social sino también el empleo, la educación y las políticas de cuidado infantil.

* El capítulo sobre España ha sido realizado por la economista Sara Ayllón.

**Pobreza ‘anclada’: este término significa que el umbral de pobreza no se cambia cada año analizado – en función de los mayores o menores  ingresos del conjunto de la población-, tal y como se hace en el análisis habitual de la pobreza relativa, sino que se fija la línea de pobreza en un año concreto (en este caso 2008) para estudiar cómo cambia el bienestar de la población respecto a ese umbral de pobreza. Esta técnica permite evaluar hasta qué punto el bienestar de una población mejora o empeora en términos reales a medio y largo plazo. Por ejemplo, en España el umbral de la pobreza para un hogar con dos adultos y dos niños era de 17.597€ anuales en 2008, y de 16.719 en 2014. La pobreza anclada significaría usar el umbral de pobreza de 2008 con la situación de los ingresos de los hogares en 2014 y calcular cuántas personas en esos hogares estarían bajo ese umbral de la pobreza (un hogar con ingresos de 17.000 euros en 2014 no estaría en riesgo de pobreza con el umbral correspondiente a ese año, pero sí con la pobreza “anclada” en 2008).

Las opiniones expresadas en el libro son de los autores y editores, y no reflejan necesariamente las políticas o visiones de UNICEF.

Children of Austerity fue publicado el 13 de abril por Oxford University Press, y cuenta con la colaboración de 22 autores. Más información, AQUÍ.

El Centro de Investigaciones Innocenti de UNICEF desarrolla investigaciones sobre temas emergentes o actuales para informar de las políticas y programas de UNICEF y sus aliados, fomentar debates globales sobre los derechos de la infancia y el desarrollo, e informar de las investigaciones globales y de la agenda política sobre infancia, especialmente la más vulnerable.

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