El Ejército turco informó hoy de que la coalición antiyihadista bombardeó 71 posiciones del Estado Islámico (EI) en el norte de Siria en las últimas 24 horas, mientras que ese grupo terrorista se responsabilizó de un atentado en el sureste de Turquía que causó diez muertos.

Según un comunicado de las Fuerzas Armadas, en esos bombardeos murieron ocho yihadistas, según recoge la agencia de noticias Anadolu.

Por otro lado, en diferentes combates en el norte de Siria han muerto cinco yihadistas y otros cinco miembros de las facciones opositoras sirias aliadas de Turquía, así como un soldado turco.

Los militares turcos lanzaron a finales de agosto la operación “Escudo del Éufrates”, junto a facciones rebeldes sirias, y se enfrentan al EI en el norte de Siria, donde también han atacado a las milicias kurdo-sirias.

El objetivo de esa operación, según ha declarado el Gobierno turco, es alejar al EI de sus fronteras y evitar que las milicias kurdo-sirias logren controlar una franja territorial continua a lo largo del norte de Siria, al conectar sus cantones situados en el este y el oeste.

El órgano de propaganda digital Amaq, afiliado a los yihadistas, indicó que el EI perpetró el atentado de este viernes con un coche bomba en Diyarbakir, en el suroeste de Turquía, en el que murieron nueve personas.

En un mensaje difundido a través de la red social Twitter, la agencia de los radicales aseguró que combatientes de ISIS hicieron explotar un coche bomba frente a la sede de la Policía en esa ciudad turca.

Amaq no ofrece más detalles del ataque, que tuvo lugar ayer a las 07.53 hora local (04.53 GMT) en un barrio periférico de Diyarbakir, donde una furgoneta cargada con una tonelada de explosivos estalló cerca a un cuartel de las fuerzas especiales de la Policía, según las autoridades locales.

La oficina del gobernador provincial atribuyó el ataque al grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que utiliza con frecuencia coches bomba contra edificios o vehículos policiales en las provincias del sureste donde es activa.

Doce diputados del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), la formación de izquierda pro kurda de Turquía, fueron detenidos ayer por supuestos vínculos con el proscrito PKK.