imrs-3Recientemente una serie de titulares hicieron sonar la alarma en torno a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard. Aparentemente se había filtrado agua en este valioso y blindado tesoro, una despensa subterránea de semillas provenientes de todo el planeta que se supone protegería el suministro mundial de alimentos en el caso de un escenario apocalíptico.

El supuesto fallo de la bóveda, enterrada en las profundidades de una ladera ártica en Noruega, habría ocurrido luego de que temperaturas más cálidas de lo normal derritieran una capa de permafrost, “haciendo que agua derretida chorreara hacia el túnel de entrada” y poniendo en riesgo la colección de semillas más diversa del mundo, según The Guardian.

“Bastión ártico de las semillas del mundo inundado tras derretimiento de permafrost”, leía el titular.

Aunque el agua sobrepasó el umbral de la bóveda, ninguna de las semillas resultó dañada. Pero una portavoz de Statsbygg —un grupo que asesora al gobierno noruego— advirtió que podría ser sólo cuestión de tiempo hasta que esto suceda.

 “La pregunta es si esto es una ocurrencia aislada o algo que seguirá escalando”, dijo la portavoz de Statsbygg, Hege Njaa Aschim, al Guardian.

Statsbygg rectificó horas después algunas de sus declaraciones en el sitio web de la bóveda de semillas. Dijo que sí había habido una filtración de agua en la parte externa de la bóveda de semillas, pero el grupo estaba tomando medidas para mejorar el túnel exterior y evitar futuros incidentes.

“Las semillas de la bóveda nunca se han visto amenazadas y permanecerán seguras durante la implementación de las medidas”, dijo Statsbygg en un comunicado.

Según la declaración, las propuestas incluyen retirar del túnel fuentes de calor, como una estación transformadora, y construir zanjas de drenaje en la ladera de la montaña para evitar que el agua de la fusión se acumule en las proximidades de la entrada. Además, se construirían paredes impermeables dentro del túnel.

“Las semillas están sanas y salvas “, tuiteó Crop Trust, un grupo internacional sin fines de lucro que ayudó a instalar la bóveda en 2008.

Entonces, ¿en qué quedamos? ¿No es en realidad gran cosa que se haya filtrado un poco de agua en una bóveda “a prueba de fallos”? ¿O la raza humana está condenada a desaparecer, muerta de hambre y sin cultivos, en caso de catástrofe global?

Statsbygg y Crop Trust no respondieron inmediatamente a una solicitud de entrevista del Washington Post, pero Crop Trust compartió dos veces en Twitter un artículo de Popular Science que parecía indicar que la situación no era tan grave como se había informado inicialmente.

“En mi experiencia, cada año ha habido filtración de agua en la parte frontal del túnel”, dijo Cary Fowler, un agricultor estadounidense que ayudó a crear la bóveda en Noruega. Aunque él no ha observado el incidente en la bóveda, señaló que la palabra “inundación” probablemente no sea la más precisa para describir lo sucedido.

“El túnel nunca fue diseñado para ser hermético en la parte frontal, porque no creíamos que lo necesitaríamos”, dijo Fowler a Popular Science. “Lo que sucede es que en el verano el permafrost se derrite y entra un poco de agua, y cuando entra se congela, pero normalmente no llega muy lejos”.

Sin embargo, esto no significa que la causa subyacente del derretimiento del permafrost – un calentamiento de las temperaturas – deba ser ignorada.

“Al final del día tenemos que darnos cuenta de que, en cierto modo, todo es relativo con esta iniciativa”, dijo Fowler a la revista. “Todo este planeta se está calentando, y eso incluye a Svalbard”.

El calentamiento global ha sido particularmente notable en las regiones árticas, y el derretimiento del permafrost es sólo una consecuencia; otra es el derretimiento de los principales glaciares, lo que podría conducir a una dramática elevación del nivel del mar.

Actualmente, la bóveda contiene casi 900.000 muestras de semillas, desde maíz y sorgo de África y Asia hasta cebada y berenjena de Europa y América del Sur. Tiene la capacidad de almacenar hasta 4.5 millones de variedades de cultivos, o alrededor de 2.500 millones de semillas, según el sitio web de la bóveda.

En su interior, imponentes muros de hormigón protegen esas semillas a -18 grados Celsius. Desde el exterior, sólo una parte de la entrada es visible, ya que sobresale sólo un ángulo de la nieve y el hielo. Parece un refugio del Ártico de una película de James Bond diseñado por I.M. Pei.

Cuando se optó por construir la bóveda de semillas en Svalbard, el sitio fue elegido por su localización accesible, estabilidad geológica, niveles bajos de humedad y su ubicación bien sobre nivel del mar. Las autoridades simplemente no previeron que el permafrost se derretiría en la entrada.

“No hay duda de que el permafrost permanecerá en la ladera de la montaña donde están las semillas”, dijo Marie Haga, directora de Crop Trust, a la agencia Reuters. “Pero no esperábamos que se derritiera en las inmediaciones del túnel”.

Por su parte, Fowler siempre ha mantenido la confianza en la capacidad de la bóveda de semillas para soportar desastres naturales o causados por el hombre.

“Hicimos este cálculo: si todo el hielo del mundo se derritiera – Groenlandia, el Ártico, la Antártica, todo – y luego tuviéramos peor tsunami del mundo golpeara justo delante de la bóveda de semillas … ¿qué pasaría con la bóveda de semillas?” Fowler dijo a Popular Science. “Hallamos que la bóveda de semillas estaba a entre cinco y siete pisos por encima de ese punto. Puede que la carretera que conduce a la bóveda de semillas se vea afectada, pero las semillas estarían bien”.