Kevin James Loibl, un joven de 27 años, fue identificado por la policía como el asesino de Christina Grimmie, la cantante conocida por su participación en “The Voice” que murió este sábado al final de un recital en Orlando, Estados Unidos.

Las autoridades informaron el sábado que el hombre viajó unos 170 kilómetros desde Saint Petersburg, en el oeste de Florida, hasta Orlando, en el centro, para cometer el crimen. Llevaba dos pistolas, dos cargadores llenos de balas y un cuchillo de cacería, pero todavía no se encuentra el vehículo en el que se trasladó.

El atacante acudió al teatro The Plaza Live, en Orlando, donde la noche del viernes disparó contra Grimmie mientras firmaba autógrafos al término de un concierto.

Los investigadores señalaron que no hay indicios sobre una relación entre atacante y víctima o de que el hombre hubiera tratado de contactar a la intérprete por medio de internet o las redes sociales, donde Grimmie tenía muchos seguidores.

“Todo apunta a que el sujeto actuó solo, pero estamos buscando en su teléfono y en su computadora con la esperanza de poder encontrar pistas”que permitan descifrar el móvil del crimen, declaró el jefe de la Policía de Orlando, John Mina.

Asimismo, según el diario local Orlando Sentinel, el atacante casi no tenía pesencia en las redes sociales  y no estaba registrado para votar. Sus vecinos en Saint Petersburg no tenían mucho contacto, y tras conocerse la noticia un cartel de condolencias fue pegado en su puerta. “La más profunda tristeza por la pérdida a la familia, los amigos y los fans de la muy talentosa Christina Grimmie. Sin más comentarios”, decía.

Christina Grimmie, de 22 años y nacida en Nueva Jersey, falleció a primeras horas del sábado en un hospital local, en donde fue ingresada tras recibir disparos de un desconocido el viernes al cabo de un concierto.

Según fuentes policiales, tras el tiroteo el hermano de la cantante, MarcusGrimmie, derribó al atacante, quien luego se suicidó de un disparo, un acto que fue calificado por las autoridades de “heroico” por evitar así mayores pérdidas de vidas.

El funcionario precisó que guardias de seguridad habían registrado a todos los 120 participantes del concierto del sábado, pero que por alguna razón no habían encontrado las armas de Loibl.

“Estamos hablando de niños. No es el tipo de público que uno esperaría que lleve armas a un evento como este”, agregó Mina.