¿Es peligroso el Teflón de las sartenes para la salud?

teflonDebemos prestar mucha atención al tipo de materiales de los que están hechos los utensilios de cocina, ya que éstos están en contacto directo con los alimentos, y generalmente a temperaturas elevadas, por lo que pueden generar sustancias tóxicas que estaríamos ingiriendo diariamente.

En este artículo explicamos qué materiales hay en el mercado (teflón, aluminio, acero inoxidable, cerámica, hierro, titanio, etc.) cuáles son los materiales más tóxicos y qué alternativas podemos encontrar que no afecten a nuestra salud.

El teflón

El teflón es famoso y muy efectivo porque tiene la capacidad de cocinar sin que el alimento se pegue al fondo de la sartén. Sin embargo, cada vez más numerosos estudios han demostrado que el teflón llega a nuestro riego sanguíneo y puede afectar a nuestro cerebro, hígado, riñones, aumentando el riesgo de padecer enfermedades como esterilidad, problemas de tiroides o cáncer. El ácido sintético que contiene se pega a los alimentos al ser cocinado a altas temperaturas.

El Teflon ® es la marca con la que se conoce al producto químico politetrafluoroetileno (PTFE). Ha estado en uso comercial desde la década de 1940 y seguramente lo asocies con la superficie de revestimiento antiadherente para sartenes y otros utensilios de cocina.

El Teflón es extremadamente estable, pero en medios alarmistas se le otorgan propiedades cancerígenas:

Los utensilios de cocina antiadherente o con teflón, contienen un revestimiento sintético similar de politetrafluoroetileno (PTFE ), que es un polímero plástico que puede liberar gases nocivos y cancerígenos a temperaturas superiores a 500 grados Fahrenheit. En los seres humanos, estos gases pueden causar síntomas similares a la gripe varias horas después de la exposición, lo que resulta en una condición conocida como fiebre de humo de polímero que a menudo se diagnostica erróneamente como gripe viral. Los gases son tan tóxicos que son fatales para la mayoría de las aves.

El Teflón, cuya marca es propiedad de la multinacional DuPont, fue descubierto de manera accidental en 1938, mientras que en los laboratorios de dicha compañía se investigaba sobre un nuevo refrigerante. El nuevo material presentaba unas peculiares características, como su impermeabilidad y su bajo coeficiente de fricción. Unido esto a que el material es prácticamente inerte (no reacciona con otras sustancias químicas en condiciones normales), lo convirtió en un apreciado material como antiadherente y para la impermeabilización de tejidos.

La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), que es parte de la Organización Mundial de la Salud, ha clasificado al Teflón en el grupo 3 de las sustancias cancerígenas, es decir, es un producto que no puede considerarse peligroso para el hombre. Otras sustancias en este grupo son la cafeína, el paracetamol, la sacarina, o los campos magnéticos. Sí, ya sé que hay gente que afirma que estas sustancias también son peligrosas, pero debemos darles la misma credibilidad que a los que critican al Teflón.

Durante la fabricación del Teflon, se utiliza otro producto químico, el ácido perfluorooctanoico (PFOA), también conocido como C8, que se desvanece prácticamente al 100% durante este proceso.

El IARC ha clasificado al PFOA como “posiblemente carcinógeno para los seres humanos” (Grupo 2B), basado en evidencia limitada en los seres humanos como causante de cáncer de testículo y riñón. Para hacernos una idea y no volvernos locos, el C8 comparte grupo 2B con productos como los móviles, el aloe vera, los polvos de talco, la gasolina, o el serrín.

El C8 puede permanecer en el cuerpo humano durante un largo período de tiempo. Según diversos estudios, este producto está presente en la sangre de todas las personas, aunque en niveles muy bajos.

Lo que sí que es cierto, es que si el Teflón se calienta a una temperatura superior a los 300ºC, emite unos vapores que producen en el ser humano unos síntomas parecidos a los de la gripe. A este padecimiento se le conoce como fiebre por vapores de polímeros, y es similar a la fiebre de los humos metálicos, que ocurre cuando se está trabajando en la soldadura de metales.

El inicio de los síntomas se produce normalmente entre 4 y 10 horas después de la exposición a los humos. Esta fiebre es benigna y desaparece a las 12 o 48 horas de su aparición, sin producir ningún daño en el organismo.

El aluminio

El aluminio ha sido un material muy usado en las últimas décadas, pero poco a poco se ha ido sustituyendo y hoy en día sólo se comercializa en algunos lugares como alternativa económica. Pero debemos saber que el aluminio es un metal pesado muy tóxico para nuestro organismo, relacionado con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson. Este metal se va acumulando en el cerebro y una vez ahí es muy complicado eliminarlo. Por eso evitaremos lo máximo posible el contacto directo con este material y cocinar con él, especialmente alimentos ácidos y salados.

También se desaconseja, lo ejemplo, el uso de papel de alumio para envolver alimentos o cocinar.

El acero inoxidable

El acero inoxidable es un material bastante inocuo y con buena efectividad en la cocina, pero de todos modos si queremos evitar completamente los metales pesados optaremos mejor por otros utensilios más saludables.

La cerámica

Las sartenes y ollas de cerámica se han puesto muy de moda en el mundo natural y ecológico. Son mucho más inocuas siempre que sean de calidad, auténticas, y para ello las compraremos en tiendas de confianza. Su inconveniente es que se rallan con facilidad si no las cuidamos bien, y algunas son demasiado poco antiadherentes.

El hierro fundido

El hierro fundido usado en la antigüedad es una muy buena opción en la cocina, especialmente si padecemos anemia, ya que nos irá aportando cantidades de hierro. Le otorga a las comidas un sabor un poco especial que puede gustar o no. Los inconvenientes es que son bastante más caras y muy pesadas, lo cual puede dificultar su uso a ciertas personas. Para evitar que se peguen los alimentos calentaremos la sartén antes de echarle los alimentos.

El barro cocido

En algunas tiendas de productos ecológicos y naturales venden cazuelas de barro como se usaban también antiguamente. Si bien éste es un material bastante bueno, y que además da un delicioso sabor casero a los alimentos, debemos asegurarnos también que sea realmente barro cocido y no contenga otros componentes tóxicos. Tiene como inconveniente que no es un método rápido de cocina, sino más bien para cocinar como se hacía antes, a fuego lento durante varias horas.

 El titanio

En los últimos años han aparecido también sartenes y cazuelas de titanio, las cuales se presentan como la opción de más calidad, la más saludable, duradera y que además permite cocinar sin una gota de aceite. Su inconveniente es su precio, que es muy elevado.

Otros materiales: plástico, cristal, silicona

Por otro lado, siempre que queramos conservar comida optaremos por el vidrio, que no presenta toxicidad como el plástico y además conserva mejor la calidad y el sabor de los alimentos.

Si tenemos que usar plástico nos aseguraremos que no contenga Bisfenol-Aentre sus componentes, ya que éste ha sido prohibido en algunos países, sobre todo en recipientes como los biberones para bebés.

inalmente, tenemos algunos recipientes que son de silicona, y que se pueden usar para hornear. Ésta es una opción también bastante saludable, siempre y cuando sea silicona de calidad

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