El presunto asesino de Eva Blanco aparece ahorcado en su celda

3463822AGENCIAS Ahmed Chelh, el presunto asesino de la joven Eva Blanco en Algete (Madrid) en 1997, ha sido encontrado muerto este viernes en su celda de la prisión madrileña de Alcalá Meco, según han confirmado fuentes de Instituciones Penitenciarias.

Los funcionarios encontraron a la hora de la apertura de las celdas a Chelh ahorcado con los cordones de sus zapatillas, por lo que se ha abierto una información reservada para investigar el suicidio.

La titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Torrejón de Ardóz ha solicitado a la prisión un informe detallado de las circunstancias del fallecimiento y del cumplimiento del protocolo de prevención de suicidios, cuya aplicación acordó este mismo juzgado en el auto de prisión provisional de Ahmed del 9 de octubre de 2015, según informa el TSJ de Madrid.

Desde que entró en la cárcel y hasta el 16 de diciembre, Chelh estuvo con un protocolo de prevención de suicidios, y hasta el 8 de enero acompañado en su celda.

A partir de esa fecha, en virtud del pronóstico de los psiquiatras y psicólogos, se consideró que se le podía dejar solo, como él había pedido y había pasado los controles a los que le sometieron los profesionales de la prisión.

El juzgado acababa de poner fin a la instrucción

El 15 de enero, Ahmed Chelh negó ante la jueza de Instrucción número 4 de Torrejón de Ardoz (Madrid) que hubiera matado a Eva Blanco y aseguró que dos personas le obligaron a subir a un coche, donde estaba retenida la víctima, y a eyacular sobre ella. Aunque el presunto autor no supo responder por qué se encontraron restos biológicos suyos en el interior de la víctima.

La magistrada le imputaba delitos de asesinato, agresión sexual y detención ilegal al acusado, que se negó a declarar en un primer momento, si bien consintió que se le practicara una prueba de ADN para cotejarlo con el de la muestra hallada en el cuerpo de Eva Blanco.

Precisamente, este viernes el Juzgado de Instrucción número 4 de Torrejón de Ardoz había dado traslado a las partes a primera hora de la mañana, como tenía previsto, del auto de transformación de las diligencias previas en sumario y el auto de procesamiento del encausado, con lo que el juzgado ponía fin a la instrucción del caso.

La genética forense, clave en la resolución del caso

Ahmed Chelb, ciudadano español de origen marroquí y que salió de España en 1999, fue detenido el pasado 1 de octubre por la Guardia Civil y la Gendarmería Nacional francesa en la localidad de Pierrefontaine Les Varans (Francia).

El cadáver de Eva Blanco, que murió cuando tenía 16 años, apareció en una cuneta de un paraje denominado Las Pesqueras, junto a una rotonda de la carretera de Cobeña, con evidentes signos de violencia.

Durante estos dieciocho años, se iniciaron más de cien líneas de investigación, hasta que finalmente se logró en un entorno de personas muy concreto que permitieron centrarse en el presunto autor.

Para ello fue clave el trabajo en genética forense sobre estudios de ADN efectuados por el Instituto de Ciencias Forenses de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela y del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil.

El padre de Eva Blanco: “Estoy con rabia”

Manuel Blanco, el padre de la joven Eva Blanco, ha afirmado este viernes que se encuentra “con rabia” de que no hayan podido juzgar al presunto asesino de su hija.

“Estoy con rabia de que no hayan podido juzgarlo y que después, no haya pagado lo que debería haber pagado”, ha indicado Blanco en declaraciones a Antena 3, recogidas por Europa Press, donde ha insistido en que el presunto asesino “no ha cumplido lo que tenía que cumplir” y que “le tendrían que haber juzgado”. “Por lo menos está donde tenía que estar”, ha añadido.

En este sentido, Blanco ha aseverado que el suicidio de Ahmed “es la única solución que tenía si no quería acabar toda la vida en la cárcel, que es donde debería estar”. Para el padre de la víctima, esto confirma la culpabilidad de Chelh.


Leave a Reply

Your email address will not be published.