“Estoy feliz. No se ve mucho, pero dentro la verdad que es una satisfacción. Es impresionante lo que tengo dentro”. El gesto adusto de Zinedine Zidane no coincidía con su declaración de emoción ante la entrevistadora, quien no dudó en interpelarlo.

“Pero muy dentro, porque no se te nota nada…”, le lanzó sin dudarlo la cronista. El francés amagó con irse de la entrevista avergonzado pero la periodista insistió y le realizó la última consulta sobre la continuidad. “Lo que tenemos que hacer es disfrutar todo esto. Descansar y luego en el próximo año”, señaló y se marchó.

Un rato antes, el entrenador del Merengue había sido una de las tendencias en las redes por el frío beso con su mujer, Véronique Fernández Ramírez, quien lo fue a buscar junto con sus tres hijos para saludarlo luego de recibir la Champions.

Igualmente, con el pasar de los minutos, el entrenador francés se fue soltando y empezó a mostrar su sonrisa. Jugó con los hijos de sus futbolistas y también se redimió con su esposa, con quien permaneció un largo rato abrazado.

El ex futbolista de la Juventus había dejado ya otro título inusual en la nota que le habían realizado previamente, demostrando su particular forma de vivir los sucesos: “Es un día también especial, pero creo que ganar la Liga ha sido, de verdad, el día más feliz de mi carrera. Porque son 38 jornadas y ganarla en la última ha sido tremendo”.