Hace meses que se rumorea que el iPhone 8 incluiría reconocimiento facial a partir de un sensor 3D integrado y que su diseño se destacaría por tener una pantalla sin bordes.

Los datos surgieron de diferentes hipótesis de especialistas y filtraciones de imágenes del que sería un modelo de cobertor para el teléfono.

Sin embargo ahora hay nuevas y contundentes pruebas para dar por cierto esas especulaciones.

La semana pasada Apple liberó datos sobre su parlante inteligente HomePod. Y en el firmware (programa informático para controlar los circuitos eléctricos) se filtraron unos datos que parecerían confirmar las características antes mencionadas.

El desarrollador de iOS Steve Troughton-Smith encontró algunos códigos que darían a entender que se utilizará un sistema infrarrojo de desbloqueo facial como parte del BiometrickKit, para el próximo iPhone.

 Este sistema biométrico tendría sensores 3D para reconocer el rostro desde diferentes ángulos y con mayor precisión.

Cabe recordar que Android desde su versión 4.0 incluye esta alternativa; sin embargo, según se demostró varias veces, esta herramienta puede ser vulnerada con bastante sencillez. Basta acercar una fotografía al lector para desbloquear el celular.

Se supone que Apple buscó añadir sensores tridimensionales justamente para evitar este tipo de engaños. Habrá que ver si tienen éxito.

Por su parte, el desarrollador Guilherme Rambo encontró un ícono que sugiere que el diseño del smartphone no tendría biseles, tal como se había difundido en mayo.

También se cree que el teléfono incluiría carga inalámbrica. Estos hallazgos son de los más relevantes porque surgen del análisis de información difundida por Apple.

Todavía no se sabe cuándo llegará el próximo iPhone. Habitualmente la compañía da a conocer su buque insignia en septiembre, pero circula con fuerza una versión que asegura que el equipo se presentaría recién en noviembre.