Samsung ya retiró voluntariamente los aparatos, pero la Comisión de Seguridad del Consumidor de Estados Unidos anunció un retiro formal.

 Samsung dice que ha confirmado algunas decenas de casos en los que se produjo el problema, de 2,5 millones de teléfonos vendidos. La compañía prometió remplazar los celulares, pero ese paso fue suspendido mientras los reguladores revisan la situación.

El retiro se produce en un momento crucial para Samsung, pues su rival Apple acaba de anunciar sus nuevas versiones del iPhone. La serie Note es una de las más caras de la compañía coreana y la demanda de ese celular había sido muy alta.

Los afectados pueden obtener un nuevo móvil o pedir el reembolso

La CPSC explicó que los clientes afectados pueden contactar con el intermediario al que compraron el equipo, sea un proveedor, una tienda o el portal oficial de Samsung, para “obtener de forma gratuita un teléfono Galaxy Note 7 con una batería diferente, un reembolso o un dispositivo móvil de reemplazo nuevo”.

La pasada semana, el mismo organismo federal emitió una advertencia en la que instaba a los ciudadanos a no usar, no cargar y apagar el Samsung Galaxy Note 7.

Samsung Electronics suspendió el pasado 2 de septiembre las ventas y anunció una revisión mundial del Galaxy Note 7, su recién lanzado “phablet” de alta gama, por problemas con baterías defectuosas.