Un grupo de yihadistas pertenecientes al Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) decapitó a cinco personas, entre ellas, tres integrantes de un club de fútbol y su director técnico, en la ciudad de siria de Raqqa,considerada la “capital” de la organización terrorista en ese país árabe y ubicada 540 kilómetros al noreste de Damasco, según informaron fuentes oficiales.

Los extremistas decidieron cortar las cabezas de los futbolistas Osama Abu Kuwait, Nihad al Hussein, Ihssan al Shawakh y el hermano de éste, el director técnico del equipo, Ahmed al Shawakh, y a otro individuo no identificado, frente a un grupo de ancianos y niños en Raqqa, considerada la capital siria del autodenominado “Califato islámico” de ISIS.

El presidente de la Unión General de Deportes, Muafak Joma, condenó los brutales crímenes, pero al mismo tiempo admitió que no le resulta extraño el sanguinario comportamiento de esta organización extremista, quehabitualmente comete acciones similares.

Los cinco asesinatos fueron cometidos luego de que líderes religiosos del Estado Islámico afirmaran que el apoyo al fútbol era contrario a las leyes delislam.

Las víctimas, que jugaban para el popular equipo Al Shabab, fueron decapitados luego de que también fueran acusados de espiar para los kurdos, según publica el periódico Daily Mail.

descarga (1)
image-402100

Los tres futbolistas, su entrenador y una quinta persona desconocida antes de ser ejecutados por ISIS.

Las espantosas imágenes de la ejecución -que muestra a los niños inspeccionando los cuerpos de las víctimas- fueron publicadas en el perfil de Twitter del grupo disidente “Al Raqqa está siendo masacrada en silencio”.

Este grupo compartió imágenes de cuando las víctimas jugaban en el equipo de Al Shabab. El ISIS prohibió los deportes organizados, como el fútbol,cuando tomó Raqqa hace dos años.

Antecedente similar

Éste no fue el primer acto sanguinario de los yihadistas del Estado Islámico en relación con el fútbol. Durante 2015, la organización terrorista ejecutó a 13 adolescentes por observar el partido de la Copa de Asia de Naciones entre Irak y Jordania.

Los menores de edad fueron sorprendidos viendo el encuentro por televisión en la ciudad iraquí de Mosul, controlada por ISIS.

Los adolescentes fueron secuestrados y asesinados en público con armas automáticas, luego de que el anuncio de sus homicidios fuera vociferado con un altavoz en la calle antes de concretar los homicidios.

“Los cuerpos permanecieron en la intemperie y sus padres no pudieron recogerlos, por miedo a ser también asesinados por la organización terrorista”, reveló el grupo a través de su página web.