El grupo yihadista Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) tomó el control de Tora Bora, última fortaleza de Osama bin Laden en el este de Afganistán, usada para escapar de los estadounidenses tras los atentados del 11 de setiembre.

La red de grutas, particularmente difícil de penetrar, fue objeto de una ardua batalla e intensos bombardeos en diciembre de 2001, hasta que Bin Laden alcanzara las zonas tribales y se refugiara en Pakistán, donde fue abatido en una operación de las fuerzas especiales estadounidenses en 2011.

Esta toma, altamente simbólica para el ISIS, que echó a los talibanes del lugar, tuvo lugar al amanecer del miércoles, según fuentes locales concordantes contactadas por la AFP.

“La zona de Tora Bora, en el distrito de Pachir Agam, cayó en manos de los combatientes de Daesh”, por el acrónimo árabe de ISIS, indicó este jueves a la AFP el vocero del gobernador provincial de Nangarhar, Ataulá Jogyani, confirmando los relatos de numerosos habitantes de la zona.

“Las fuerzas de seguridad, el ejército, la policía local y habitantes encolerizados lanzaron una operación para retomar Tora Bora la noche pasada, pero no pueden realizar una operación terrestre en esta zona montañosa, llena de grutas. Y, aún quedan numerosos combatientes talibanes por allí”, precisó.

El vocero de los talibanes, Zabihulá Mujahid, confirmó a la AFP que la zona se le había escapado y fue conquistada por Daesh. “Hemos intentado resistir pero fracasamos y siete de nuestros muyahidines cayeron como mártires durante los combates”, dijo.

Según él, los combates continúan. “Junto a los habitantes, planificamos una operación para retomar Tora Bora”, afirmó.

‘Sin control gubernamental’

Pero, según un responsable tribal de la región, Juma Jan, “los talibanes huyeron cuando los combatientes de Daesh lanzaron su ofensiva”. “Nos dejaron solos con las mujeres y los niños”, se quejó a la AFP, aunque lograron escapar.

La provincia de Nangarhar, fronteriza con Pakistán, es refugio de numerosos insurgentes talibanes, pero también de ISIS, que ha hecho de esta zona su base para penetrar en Afganistán.

Tora Bora está ubicada a decenas de km de su principal base en el este afgano, el distrito de Achin, donde las fuerzas estadounidenses presentes en Afganistán aseguran perseguirlos sin tregua desde el verano de 2016.

“Los combatientes de Daesh llegaron en gran número el miércoles de mañana por la montaña, para lanzar el asalto contra Tora Bora”, indicó un habitante de la zona, Gul Rafiq. “Los talibanes no resistieron”, aseguró a la AFP.

Otro residente, Malek Qasim, dijo que los atacantes llegaron desde los distritos de “Ashin, Haska Mina y Pashir Agam”.

“Tora Bora amenazaba con caer en cualquier momento, lamentablemente sólo se ven talibanes o miembros de Daesh en esta zona, no hay ningún control gubernamental“, lamenta.

El miércoles, parlamentarios interpelaron a las autoridades, reclamando medidas fuertes para enfrentar el crecimiento del Estado Islámico.

“Daesh transfirió el centro de sus actividades a Tora Bora”, subrayó un diputado en Kabul, Allah Gul Mujahid. “Tienen centenares de combatientes en los distritos de Khogyani y Azra, y están en tren de reclutar” más, se inquietó.

A comienzos de abril, el ejército estadounidense lanzó la más potente de sus bombas convencionales, que nunca había utilizado desde su creación, contra una red de grutas y túneles utilizada por ISIS en Achin.

La operacion provocó según un balance oficial 96 muertos en las filas del grupo yihadista. Las tropas estadounidenses actúan en Afganistán bajo mandato de la OTAN, y están autorizadas a realizar operaciones antiyihadistas.