El Banco Santander anuncia una reducción de su plantilla y el cierre de 450 oficinas en España

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Valencia noticias | Agencias El Banco Santander avanzó este jueves a los sindicatos una reestructuración de su red comercial y de sus servicios centrales para este año que supondrá un ajuste de plantilla -que todavía no se ha concretado- y el cierre de 450 oficinas en España. La información ha sido comunicada a los empleados por el consejero delegado de Banco Santander, José Antonio Álvarez, mediante el envío de un correo electrónico en el que señala que habrá una “reducción” del número de trabajadores por el proceso de transformación que atraviesa la entidad.

En la citada comunicación, Álvarez subraya que “inevitablemente” las medidas que desarrollará el banco durante los próximos meses tienen como consecuencia “una reducción del número de personas en el centro corporativo y en Santander España”. Pese a no concretar la cifra, sí que señala que las bajas se harán, “principalmente y en la medida de los posible, a través de movilidad interna dentro del Grupo y mediante fórmulas que se van a negociar con los representantes de los trabajadores“.

En este sentido, los sindicatos han explicado que la entidad les han convocado a una reunión el próximo miércoles 6 de abril para darles información sobre cuántos trabajadores se verán afectados por la medida. CC.OO. ha incidido, en cualquier caso, su voluntad para garantizar que cualquier proceso se lleve a cabo con medidas voluntarias y no traumáticas. “Espero (que las negociaciones) cristalicen en un acuerdo, al igual que ha sucedido en anteriores ocasiones”, ha señalado el consejero delegado de la entidad.

Según han confirmado fuentes próximas a las negociaciones consultadas tanto a Efe como a Europa Press, el gigante financiero que preside Ana Botín tiene previsto echar el cierre al 13% de su red de sucursales en España (unas 450 oficinas), una medida que afectaría principalmente a las de menor tamaño (el 72% de ellas tiene entre uno y tres empleados). Las mismas fuentes han subrayado que estas medidas no supondrán la desaparición del Banco Santander en ninguno de los más de 2.000 municipios en los que tiene presencia actualmente.

Proceso de transformación del Santander

Para el consejero delegado del Santander, la situación actual obliga a profundizar en los planes de transformación del banco. Entre las medidas anunciadas figuran desplegar el nuevo concepto de sucursal, más multicanal y enfocado en atención especializada al cliente, “una vez que ya ha sido testado y está funcionando muy bien”.

Para ello se van a adaptar al nuevo modelo corporativo 350 oficinas en 2016, que llegarán hasta las 1.000 en el ejercicio 2018. Según Álvarez, serán sucursales “más grandes, con más recursos humanos y técnicos, más rentables, y manteniendo nuestra presencia en todo el territorio nacional y en las poblaciones en las que estamos actualmente”. Junto a ello, asegura la entidad, se seguirán realizando inversiones, como por ejemplo dotar a las oficinas de unos cajeros automáticos más modernos y con más funcionalidades.

En cuanto al centro corporativo (la Ciudad Financiera situada en Boadilla del Monte), Álvarez explica que va a seguir desarrollando funciones clave de gestión, supervisión y control de las unidades del grupo, pero quiere que sea más eficiente, sencillo y transparente.

Para ello se simplificarán y digitalizarán procesos, se reordenarán funciones -evitando solapamientos y duplicidades- y se optimizarán costes analizando los recursos humanos y presupuestarios asignados a las distintas funciones con el objetivo de potenciar las más estratégicas y dejar de hacer las que aportan menos valor.

El contexto económico y los costes regulatorios, claves del proceso

El directivo de la entidad justifica las decisiones adoptadas en que el sector financiero está viviendo una época “de grandes cambios” y que la revolución digital “está permitiendo la entrada de nuevos competidores en el negocio financiero y modificando la forma en la que se relacionan las personas”.

Nuestros clientes son cada vez más exigentes y poseen más información que nunca, lo que pone más presión sobre las entidades a la hora de ofrecer productos y servicios mejores y a precios más competitivos”, incide Álvarez.

El consejero delegado del banco admite que en el contexto económico y financiero se “está presionando la rentabilidad del sector a la baja” con un entorno de tipos de interés, “estructuralmente bajos, y una débil demanda de crédito que limita el crecimiento de nuestros ingresos“.

Álvarez achaca también este proceso transformatorio al “fuerte” incremento de los costes regulatorios como de las inversiones que los bancos han de hacer en recursos y tecnología para cumplir con las nuevas normativas, “lo que en general ha encarecido mucho el coste de operar en el sector


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