Dos de cada cinco trabajadores en España cambiarán su relación laboral en los próximos 10 años

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido este miércoles que el 40% de los empleos en España modificará “completamente” su relación laboral en los próximos 10 años, con un aumento del trabajo por cuenta propia en detrimento del asalariado.

Funcionarios en sus puestos de trabajo.En una rueda de prensa con motivo del día mundial del Trabajo Decente, el director de Investigación de la OIT, Raymond Torres, ha destacado que el número de “trabajadores pobres” -los que ganan menos del 60% de la renta media- aumentó en España en más de cuatro puntos entre 2000 y 2014, al pasar de 18% al 22,2%.

Torres ha explicado que el cambio tecnológico está llegando cada vez a más sectores y ello redundará en un aumento del empleo a tiempo parcial, por cuenta propia y temporal, incluso de muy corta duración.

“Abultado” volumen de precariedad

El responsable de la OIT -que ha presentado el informe Estado del Trabajo Decente en el Mundo– ha puesto de manifiesto el “abultado” volumen de precariedad en España, debido al incremento de la temporalidad, y ha criticado la reforma laboral, por fomentar más desigualdades y reducir la protección.

En concreto, Torres ha asegurado que España es el país de Europa donde más ha crecido la desigualdad salarial en los dos últimos años.

El representante del organismo especializado en la defensa del trabajo ha reconocido que las políticas de empleo españolas han favorecido la protección de los trabajadores autónomos y de los parados de larga duración, pero ha insistido que no se ha mejorado, en ningún caso, la desigualdad. “La relación de empleo y la estabilidad tiene mucho que mejorar en España”, ha subrayado.

Respecto a la UE, el directivo de la OIT ha recordado que un estudio de la organización identificó 120 reformas laborales en Europa desde el año 2008, de las que 90 reducían la protección social de los trabajadores.

También ha alertado de que se está sustituyendo empleo por nuevas tecnologías a un ritmo “muy rápido y preocupante”, aunque ha hecho hincapié en que hay un potencial de creación de empleo en otros sectores, como por ejemplo, servicios sanitarios, ocio y cultura.

El responsable del organismo internacional ha insistido en que en los próximos diez años habrá que plantearse “hacia dónde va la economía española”, que tiene un potencial importante, con una tasa alta de creación de empresas, pero que no debe añadir más desigualdad.

Carencias de las políticas activas de empleo

En este marco, Torres ha criticado las políticas activas de empleo que se han hecho en España, al asegurar que no hay apoyo suficiente individualizado a los parados “por falta de recursos en las oficinas de empleo“.

Torres también ha destacado “un fallo” en la financiación, ya que esas políticas están descentralizadas mientras que “la Seguridad Social es una caja única”. Así, ha instado a establecer incentivos financieros, algo que ya existe en otros países.

También ha planteado “pensar en el largo plazo”, abrir una senda de crecimiento distinta y hacer un debate que permita facilitar el cambio en el modelo productivo.

Por su parte, la consejera de la oficina de la OIT en España, Judith Carreras, ha hecho referencia al trabajo decente en el mundo y ha pronosticado que en 2019 habrá más de 212 millones de personas desempleadas11 millones más que ahora.

Unos 2.000 millones de trabajadores de todo el mundo, “sin contrato y sin derechos”

Además, ha dicho que será necesario crear 600 millones de nuevos empleos de aquí a 2030 para seguir el ritmo de crecimiento de la población mundial en edad de trabajar y no encontrarse con lo que se denomina “una generación perdida”.

En el informe sobre la situación del trabajo en el mundo, la OIT explica que dos tercios de los trabajadores, unos 2.000 millones de personas, desarrollan su actividad “sin contrato y sin derechos“, sufren discriminación, reciben una remuneración muy por debajo de sus capacidad, están sobreexpuestos a accidentes o enfermedades, o carecen de protección social.

Entre otras cosas, denuncia que el 80% de la población mundial no tiene una cobertura adecuada de seguridad social y, de hecho, la mitad de la población carece por completo de ella, de manera que “no tienen asegurada ningún tipo de protección en caso de desempleo, enfermedad, discapacidad, vejez o maternidad”.

Además, 168 millones de niños son explotados laboralmente en minas, campos, casas, calles y talleres, mientras que otros 21 millones de personas sufren trabajo forzoso.

Desde 2004, se reduce el trabajo infantil y la brecha salarial entre hombres y mujeres

Sobre la evolución de esta situación en la última década, el informe muestra que, globalmente, los ingresos laborales han crecido, sobre todo en los países emergentes, y el número de trabajadores con cobertura legal de pensiones ha aumentado, aunque añade que “la crisis amenaza con hacerlos retroceder”.

Asimismo, recoge que se ha reducido la brecha salarial entre hombres y mujeres, si bien a un ritmo muy lento, y ha aumentado el acceso a prestaciones por maternidad y paternidad.

También subraya que, desde 2004, el trabajo infantil se ha reducido en un tercio -especialmente el trabajo peligroso, que se ha reducido a la mitad- y el número de niñas trabajando se ha reducido en un 60%.


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