Marinika Smirnova es una espectacular modelo que se convirtió en reina de la belleza en Rusia en el 2008. Según describe La Vanguardia, además es un personaje de la prensa del corazón en “Londongrado” por su agitada vida amorosa y su exposición en las redes sociales. Sin embargo, según el periódico español, ahora tiene problemas mayores que las especulaciones mediáticas: la Fiscalía británica ha presentado acusaciones contra la modelo rusa por robo en casa de su ex marido, el ex diputado de la región de Sverdlovsk Serguéi Kapchuk, conocido en Londres como Sergei Windsor.

La Justicia investiga si Smirnova se puso de acuerdo con un amigo, identificado como Robin Murray, que llegó a casa de Kapchuk haciéndose pasar por un agente judicial y sustrajo varios objetos, incluidas computadoras y grabadoras, por valor de 2.000 libras esterlinas (2.400 dólares). De acuerdo con el corresponsal en Moscú del diario, se sospecha que “el objetivo no eran las computadoras, sino la información contenida en ellos. No es la primera disputa entre los antiguos esposos, que tienen en los tribunales otros tres litigios de carácter civil.

Smirnova, de 34 años, es descendiente por línea paterna de Pierre Smirnov, el empresario ruso creador de la conocida marca de vodka Smirnoff. Aunque se le sigue identificando como la heredera de la marca, pero esto no es correcto, ya que este vodka dejó de pertenecer a sus antepasados hace mucho tiempo. Pierre (o Piotr) Smirnov fundó su destilería en 1863 en Moscú. La familia emigró tras la revolución de octubre. Su hijo VladImir refundó la destilería en Constantinopla, donde comenzó a comercializar el vodka con la más atractiva forma francesa Smirnoff. Pero el negocio no prosperaba y en 1933 vendió los derechos para América del Norte al ruso expatriado Rudolph Kunett. Hoy, el vodka Smirnoff es uno de los productos estrella de la multinacional británica Diageo.