Cristina Fernández dice adiós a la Presidencia de Argentina arropada por miles de kirchneristas

Agencias Cristina Fernández ya no es presidenta de Argentina. Después de ocho años en el poder y doce de gobiernos kirchneristas, Fernández se ha despedido en un acto a las puertas de la Casa Rosada, ante miles de militantes congregados en la Plaza de Mayo que siguieron su último discurso.descarga

Su mandato ha finalizado a las 00.00 horas locales de este jueves y Fernández ha querido reflejar en sus últimas palabras como presidenta el conflictivo modo con el que conluye su gobierno y empieza el de Mauricio Macri. “A las doce me convierto en calabaza”, ha ironizado para criticar la decisión de Justicia, que ante una petición del frente Cambiemos, el partido que lidera Macri, ha determinado que desde la medianoche ya no ocupaba el cargo.

La medida judicial habilita al presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, integrante de Cambiemos, a ejercer temporalmente la Presidencia de Argentina hasta que Macri jure en el Congreso este jueves a las 12.00 horas locales. “En mi vida pensé que iba a haber un presidente cautelar durante doce horas en mi país”, ha indicado Fernández, al tiempo que ha asegurado le “dolió” y le “costó mucho” ver “un presidente en una sentencia judicial al que nadie había votado”.

Cambiemos acudió a la Justicia tras varios días de insólita puja entre Fernández y Macri por el sitio donde debían entregarse el bastón de mando y la banda presidencial. Mientras que la presidenta apostaba por celebrar la ceremonia en el Congreso, el nuevo mandatario prefería recibir los atributos de mando en la Casa Rosada, para así evitar la movilización kirchnerista convocada frente a la cámara legislativa.

“Me hubiera gustado poder entregar los atributos del mando ante la Asamblea, máximo órgano popular y federal de nuestro país”, ha asegurado Fernández, quien ha sentenciado que “No lo merecía ningún argentino”. Finalmente, tras la decisión judicial, Macri, ganador de las elecciones el pasado 22 de noviembre, recibirá los atributos en la Casa Rosada, como reclamaba, y se los entregará Pinedo.

Un baño de masas envuelta en la bandera argentina

Sobre un escenario envuelto con la bandera argentina y frente a miles de militantes kirchneristas que han colmado la Plaza de Mayo, Fernández ha agrecido a sus seguidores “tanta felicidad, tanta alegría y tanto amor”. “Los llevo en mi corazón y siempre voy a estar junto a ustedes”, ha señalado.

De blanco impecable, con la Casa Rosada a sus espaldas, la mandataria saliente ha explicado que después de doce años y medio del proyecto político iniciado con la llegada de su esposo y antecesor, Néstor Kirchner, al poder, puede “mirar a los ojos de todos los argentinos”. “Solo pido que quienes nos sucedan, por imperio de la voluntad popular, dentro de cuatro años, en una plaza como ésta, puedan también mirarlos a los ojos”, ha añadido.

También ha solicitado a sus seguidores tener una “actitud positiva” para ayudar a que los “avances” obtenidos por su Gobierno “no puedan ser destruidos”. Aclamada con cantos y saludada con banderas, Fernández ha cerrado su acto con un abrazo de su hijo, Máximo Kirchner, y bailando, con un estallido de fuegos artificiales a sus espaldas.

Poco antes había inaugurado, junto al presidente boliviano, Evo Morales, un busto de Néstor Kirchner (2003-2007).

 


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