Durante esas largas horas de escala, deambulando por el aeropuerto, uno ve gente durmiendo en el piso, en los asientos en cualquier recoveco que ofrezca un poco de privacidad. Es que dormir es la mejor forma de que pase rápido el tiempo y de combatir el tan odiado jet lag.

Según contó a Condé Nast Traveler la experta en sueño Rebecca Robbins, médica del Centro para el Cambio de Comportamientos para la Salud de la Facultad de Medicina de NYU, hay algunas claves para conciliar el sueño en un aeropuerto, para que la estadía bajo luces fluorescentes no sea tan terrible.

Asegurarse que las pertenencias más valiosas estén escondidas

“Dejar el celular en el regazo mientras uno duerme es llamar a los problemas”, aseguró la experta. Para descansar en paz y sin preocupaciones, es recomendable tomar medidas para esconder los electrónicos, las joyas y otros ítems de valor en el equipaje o en el cuerpo, sin que estén a la vista. También se puede optar por guardar el equipaje en lugares del aeropuerto dispuestos para esta función.

Buscar un lugar cómodo

e falta tirarse en el piso, afirmó Robbins. Hoy cada vez más aeropuertos cuentan con lugares cómodos diseñados para descansar. El Aeropuerto Internacional de Corea y el Schipol de Ámsterdam tienen, por ejemplo, sillones y almohadones para dormir. A la hora de descansar, lo ideal es conseguir un rincón que sea visible para el staff del aeropuerto pero que no sea un lugar donde se concentre mucha gente.

Prepararse ante eventualidades

Ningún descanso en el aeropuerto estaría completo sin un snack a mano. Hay que tener en cuenta que en determinados horarios, los locales de comida o kioscos estarán cerrados, por lo que comprar de antemano o traer alguno en la mochila es más que aconsejable.

Los lounges, una opción para considerar

Cada vez más aeropuertos ofrecen pases diarios para los lounges, incluso si uno tiene un pasaje en económica. Allí hay comida y bebidas ilimitadas e incluso algunos cuentan con duchas y descansar. En el caso de tener un layover largo, averiguar con las compañías de tarjetas de crédito para averiguar si hay descuentos especiales.

Alarmas y alertas de viajes

“Asegurate de poner la alarma por lo menos una hora antes de que parta el vuelo”, advirtió la experta. Esto va a dar suficiente tiempo para refrescarse, ir al baño y conseguir algo de comer si en el vuelo no ofrecen. También poner alertas para monitorear si hay cambios en las puertas de embarque o retrasos de último momento.