(Foto: Lauren Naylor)

(Foto: Lauren Naylor)

Tomarte una selfie desnuda no es algo fácil, lo sabemos. La iluminación es malísima, te contorsionas para cubrir las cosas que no te gustan y el brazo que funciona como selfie-stick se cansa de tanta pose. Pero la fotógrafa artística Lauren Naylor dice que hay maneras para trasladarnos al mundo de las nudes de buen gusto. Naylor dice que el primer paso es escoger un lugar donde te sientas muy cómoda con todo lo que te rodea. “En tu casa o en tu recamara, o en algún lugar donde te sientas lo suficientemente cómoda para dejarte llevar y que funcione”.

Naylor, que empezó a fotografiar desnudos cuando se dio cuenta de que la ropa le estorbaba para encontrar la apariencia natural que buscaba en su trabajo, dice que el siguiente paso es montar tu cámara profesional (prestada o robada), y si es posible un trípode. Ya con eso puedes hacer que la magia ocurra. Pero primero haz una prueba y, algo que es más importante, elige un concepto que te llame la atención.

“El concepto podría ser tan básico como estar en el piso desnuda, y luego experimentar con eso”, dice. “En este momento no te preocupes por ser muy técnica; simplemente experimenta el sentimiento que quieres proyectar y el tipo o el diseño que te llama la atención”.

 Una vez que estás lista para trabajar con la cámara, “te puedes empezar a preocupar por otras cosas como el enfoque, la iluminación, y la exposición”. Los aspectos técnicos se van a dar conforme vayas probando, pero el mejor tip que nos tiene Naylon es que le des al clavo con el enfoque. Nos aconseja que si estás sola, es de gran ayuda tener un punto focal en la imagen al que siempre regreses. Por ejemplo, si tu cara sale en la foto, enfoca tus ojos para darle un toque seductor. Si no sale tu cara, juega con lo que quieras que llame la atención.

Naylor también sugiere que la iluminación sea natural, pero si te sientes inspirada en la noche y la luna no coopera, prueba con las lámparas que haya en tu casa. “No necesitas equipo que sea muy caro”, dice. “Sólo necesitas dos lámparas para lograr un tipo de iluminación que funcione”. También un control para tu cámara sería lo ideal y no son caros.

Si al igual que Naylor te gustaría probar con fotografías al aire libre (esto te puede servir de inspiración), podría ser útil que te llevaras a un ayudante para que apriete el botón y para que te diga si viene alguien. Dice que las fotografías al aire libre pueden ser muy estimulantes.

“Definitivamente es emocionante, es como un rush de adrenalina, por eso me gusta. Cuando sabes que alguien podría pasar, tiene que ser rápido y no sabes cómo van a salir las fotos. Sólo posas y esperas que salga algo bueno, y normalmente eso pasa”.

Sin importar el tipo de fotos que elijas para tu próxima nude, ni para quién sea, sigue esta guía y serás recompensada con esa emoción natural que una buena nude te puede dar.