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Cómo gestionar  la prevención de riesgos laborales en la construcción

6El sector de la Construcción es uno de los sectores con mayores tasas de accidentalidad y con mayor regulación normativa en materia de prevención de riesgos laborales.

Entre toda la normativa de aplicación, destaca la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, Ley 31/1995 que es la norma que establece el marco normativo en materia de prevención de riesgos laborales, aunque previamente a la aparición de esta Ley, ya la constitución española establecía el derecho de los trabajadores a una protección de su seguridad y su salud.

La empresa debe garantizar, por tanto, la seguridad y la salud de sus empleados, y para ello, tiene que integrar la política de prevención de riesgos laborales en su sistema de gestión, como un ineludible requisito legal, aun en el supuesto de que cuentan únicamente con un empleado por cuenta ajena.

ELECCIÓN DE LA MODALIDAD PREVENTIVA

La legislación establece diferentes opciones para disponer de una organización o “modalidad preventiva” adecuada y conforme, fijando la elección de la modalidad preventiva como la primera necesidad para una correcta integración de la prevención de los riesgos laborales en la empresa.

Las modalidades preventivas están reguladas por el RD 39/1997, de los servicios de prevención. En el citado Real Decreto, se regulan las especialidades de prevención de riesgos laborales que cada empresa tendrá que cubrir en su sistema de prevención de riesgos laborales y que se pueden organizar en dos grandes grupos:

  • Especialidades técnicas: Seguridad en el Trabajo; Higiene Industrial y Ergonomía y Psicosociología aplicada.
  • Especialidad médica: Medicina del Trabajo

En cuanto a las modalidades que se ocupen de las citadas especialidades o disciplinas preventivas, se establecen cuatro posibilidades:

  • Asunción por el/la empresario/a
  • Designación de uno o de varios trabajadores
  • Creación de un servicio de prevención propio (SPP) o mancomunado (SPM)
  • Concertación con un servicio de prevención ajeno (SPA)

La elección de las modalidad dependerá de las características propias de cada tipo de empresa, así como de sus riesgos y estructura interna.

Un aspecto determinante, para la elección de la Modalidad Preventiva, es si la empresa en cuestión está incluida en el Anexo I del RD 39/97, el cual incluye entre otras actividades empresariales las “actividades en obras de construcción, excavación, movimientos de tierras y túneles, con riesgo de caída de altura o sepultamiento.”, con lo que parece claro que las empresas del sector de la construcción quedan englobadas en el citado Anexo I del RD 39/97.

Cabe destacar que las empresas incluidas en el Anexo I del RD 39/97, no pueden disponer la Asunción del Empresario como modalidad preventiva, por lo que deberán seleccionar entre las siguientes Modalidades Preventivas:

Designación de uno o varios trabajadores: Serán elegidos por el empresario y serán quienes se encarguen de llevar a cabo toda la gestión. Aunque esto no eximirá al empresario de su responsabilidad final. Los requisitos necesarios son:

  • Que la empresa no tenga más de 250 trabajadores, en el caso de empresas de Anexo I.
  • Que los trabajadores designados dispongan de la formación y capacitación suficiente, según las actividades a realizar. Curso de nivel básico en PRL, Formación Profesional habilitante como Técnico de nivel intermedio o titulación universitaria y Máster habilitante como Técnico de nivel Superior de Prevención de Riesgos laborales.
  • Disponer de medios materiales y técnicos suficientes para poder llevar a cabo una correcta gestión.

Las especialidades médicas de Vigilancia de la Salud, y las especialidades Técnicas que no puedas designarse a trabajadores de la empresa, por no disponer de la capacitación suficiente exigida, deberán contratarse a un Servicio de Prevención Ajeno (SPA).

Servicio de prevención propio (SPP) o SPM: Se deberá crear o constituir un servicio de prevención en la propia empresa, obligatoriamente siempre que se cumplan los siguientes puntos:

  • Que la empresa cuente con más de 250 trabajadores, en el caso de Anexo I.
  • Cuando así lo decida la autoridad laboral competente.
  • Tendrán que contar con medios materiales, técnicos y humanos suficientes.

El Servicio de Prevención Propio o Mancomunado, deberá de encargarse al menos de dos de las cuatro especialidades preventivas: seguridad en el trabajo, higiene industrial, ergonomía y psicosociología aplicada y/o medicina del trabajo.

La principal diferencia entre un SPP o SPM y la de disponer de trabajadores designados, es que en la primera de las situaciones, los trabajadores que forman parte del SPP, se deben de dedicar en exclusiva a sus labores de PRL, sin poder compaginarlo con otras actividades dentro de la empresa.

Servicio de prevención ajeno (SPA): Es sin duda la modalidad más elegida en nuestro país.  Se trata de “concertar” o contratar con un servicio de prevención externo todas o algunas de las disciplinas que exige abordar la normativa.

Los servicios de prevención son empresas especializadas en la prevención de los riesgos laborales que deben estar acreditadas por la Autoridad Laboral y por las autoridades sanitarias competentes. Se ocupan de realizar una labor de apoyo y asesoramiento en materia de prevención a las empresas que les contratan.

En resumen, para disponer de una modalidad preventiva adecuada y cumplir con la normativa de prevención de riesgos laborales, en el caso concreto de una empresa del sector de la construcción, o tenemos la obligación de constituir un Servicio de Prevención Propio o Mancomunado, si tenemos más de 250 empleados, o debemos seleccionar entre designar trabajadores y contratar con un Servicio de Prevención Ajeno, o emplear una “mezcla” o combinación de ambas modalidades, para las diferentes disciplinas, en función de la formación que dispongan los trabajadores de la empresa y la estructura organizativa de la misma.

DOCUMENTACIÓN EN SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN

Una vez elegida la modalidad preventiva, las empresas de la construcción deben tener un sistema documental, el cual se compondrá principalmente de los siguientes documentos:

  • Plan de Prevención: El documento donde se establecerán las políticas de prevención de la empresa, el organigrama preventivo de la empresa y los procedimientos a seguir en materia de prevención de riesgos laborales.
  • Evaluación de riesgos laborales: El documento donde se reflejarán y se valorarán los riesgos laborales existentes en la empresa.
  • Planificación de la actividad preventiva: Este documento tendrá que basarse en los resultados de la evaluación de riesgos laborales y en él se establecerán las medidas preventivas pertinentes, las cuales tendrán que planificarse en tiempo y forma con el objetivo de eliminar, disminuir o controlar los riesgos laborales evaluados, priorizando las medidas frente a los riesgos más elevados.
  • Registros: Del mismo modo, hay que llevar al día una serie de registros, en los cuales se evidenciará que los trabajadores han podido ejercer su derecho a recibir una formación en prevención de riesgos laborales, que se les ha garantizado su derecho a la vigilancia de la salud, que se les han entregado los equipos de protección individual pertinentes o que se les ha entregado la información relativa a la prevención de riesgos laborales, entre otros.
  • Evaluación de riesgos de la obra: Documento donde se reflejaran los riesgos existentes en la obra de construcción, en obras menores sin proyecto de obra y en las que no vayan a concurrir varias empresas.
  • Plan de seguridad y salud: Documento que elabora el contratista principal, donde se identifican los riesgos, se planifican las medidas a adoptar y se establecen los medios de control y coordinación de los trabajos a realizar en la obra. Este plan es obligatorio elaborarlo cuando existe un proyecto de obra y también cuando en la obra van a coexistir varias empresas al mismo tiempo, cuando hay concurrencia.

Este plan de Seguridad y Salud lo debe de aprobar el Coordinador de Seguridad y Salud de la obra, técnico competente contratado para cada obra por el promotor de la misma.

  • Libro de Subcontratación: Libro oficial en el que el contratista principal de la obra deja registro de las subcontratas que entran en la obra, y de la cadena de contratación existente.
  • Apertura de Centro de Trabajo: Documento con el que informa a la Autoridad Laboral de la existencia de la obra y del “lugar” o centro de trabajo concreto.

FORMACIÓN EN MATERIA DE PREVENCIÓN

Otro de los requisitos para una correcta integración de la prevención en la empresa es informar y formar a los trabajadores en base a los riesgos laborales de sus puestos de trabajo, así como de las medidas preventivas correspondientes. Esta obligación se refleja en los artículos 18 y 19 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

La formación debe ser teórica y práctica, adecuada y suficiente.

En el caso de empresas del sector de la construcción, además de la formación indicada anteriormente, se tiene que cumplir con la formación regulada en el Convenio de la Construcción o en los análogos Acuerdo Estatal del Metal, Madera, Vidrio,… en el caso de empresas de estos sectores que trabajen en obras de construcción.

Esta formación exigida consiste en cursos especializados por gremios u oficios, de 20 horas de duración, que deben cumplir los requisitos establecidos en el V Convenio de la Construcción, respecto del temario del curso, modalidad presencial, e impartidas y certificadas por Servicios de Prevención Ajenos o por la misma empresa de construcción si dispone de una modalidad preventiva gestionada con recursos propios, que tengan el nivel de cualificación y capacitación de prevención de riesgos laborales de nivel Superior.

¿QUE MÁS ACTIVIDADES HAY QUE TENER EN CUENTA PARA LLEVAR UNA CORRECTA GESTIÓN?

  • Garantizar una vigilancia de la salud de los trabajadores, pudiendo concertar para ello con uno o varios Servicios de Prevención Ajenos (SPA).
  • Planificar y desarrollar actividades formativas e informativas en materia de prevención de riesgos laborales para todos los empleados.
  • Planificar medidas de emergencia o implantar un plan de emergencias en cada centro de trabajo de la empresa.
  • Instalar las protecciones colectivas pertinentes, como barandillas, resguardos, protecciones de la maquinaria, etc.
  • Entregar a los empleados equipos de protección individual (EPIS) que sean requeridos a tenor de la Evaluación de Riesgos de la empresa.
  • Protección de personal especialmente sensible (como por ejemplo, de trabajadoras embarazadas, personal con alguna discapacidad, menores de edad, etc.)

Por último, las empresas pertenecientes al sector de la construcción, deben registrarse en el Registro de Empresas Acreditadas (REA), con el objetivo de acreditar que se cumplen los principios y requisitos en materia de prevención de riesgos laborales. Dicho registro es de consulta pública con el CIF de la empresa en el siguiente enlace:

http://rea.mtin.gob.es/rea/pub/consulta.htm

En PS SOCIEDAD DE PREVENCIÓN, como empresa especializada en la Prevención de Riesgos Laborales y acreditada por la Autoridad Laboral en calidad de Servicio de Prevención Ajeno, estaremos encantados de ayudarle a seleccionar la mejor modalidad preventiva para su empresa, para conseguir integrar la gestión de la prevención en la misma de la forma más eficaz.

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Jorge Pascual Sesé

Director Técnico

SISTEMAS DE GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN, S.L. – PS SOCIEDAD DE PREVENCIÓN


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