Bienvenidos Refugiados-España denuncia la pésima gestión del área para las familias del campamento de Moria en Lesbos

Valencia Noticias | Redacción.- El Family Compound es una sección del campo de refugiados de Moria, en la isla griega de Lesbos. Allí viven, al menos por un tiempo, bebés, niños y sus padres (cuando hay espacio suficiente también el resto de familiares), mujeres embarazadas, madres solteras, personas mayores, personas con discapacidades y otras  consideradas vulnerables. “Por este motivo tendría que ser un lugar seguro y tranquilo”, informa la agrupación Bienvenidos Refugiados-España a través de un comunicado.

Una ración de comida para dos personas. (Foto-Bienvenidos Refugiados-España).
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Una ración de comida para dos personas. (Foto-Bienvenidos Refugiados-España).

La plataforma ciudadana Bienvenidos Refugiados España, a través del testimonio de varios de sus voluntarios que están trabajando en el Family Compound,  denuncia la precariedad de estas instalaciones, responsabilidad  del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) Aunque, en teoría, parece una zona bien organizada dentro de Moria (ya que es casi la única que cuenta con una buena infraestructura física), en realidad “el servicio ofrecido a los refugiados es de pésima calidad y en muchas ocasiones no cubre las necesidades básicas”, indica el texto.

La sección del campamento de Moria presta un servicio de tarde/noche.  Abre a las 5 de la tarde, ofreciendo a los refugiados que llegan a Lesbos un lugar para dormir y comer. Al amanecer las personas tienen que salir del campo para pasar el día fuera, hasta que vuelven a abrir. Es el único que cuenta con una infraestructura establecida de 25 habitaciones o barracas, algunas de las cuales tienen baño. Las instalaciones son gestionadas por Naciones Unidas y el día a día, actualmente, lo organiza la ONG Mercy Worldwide.

Según informa la plataforma, “por cada 3 habitaciones hay solamente un baño. Pero en cada habitación llegan a estar hasta 40 personas. La limpieza de los baños es totalmente inexistente. En consecuencia hay habitaciones que huelen siempre a cloaca. Incluso en las más afectadas la gente se marea y tienen que salir con frecuencia para respirar aire fresco. En algunas zonas rebosan aguas fecales. Aunque hasta el momento sucede en pocas partes es un punto de gran preocupación de cara al futuro, ya que supone un gran riesgo para la salud. Además, los desagües de los lavabos no tragan agua, por lo que están inutilizados y sucios. Pudiendo ser un foco de infecciones, tanto si se lavan las manos como si no se las pueden lavar”.

Donación de medicamentos cuyas fechas caducaron en 2007. (Foto-Bienvenidos Refugiados-España).
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Donación de medicamentos cuyas fechas caducaron en 2007. (Foto-Bienvenidos Refugiados-España).

A pesar de que viven familias con niños y bebés, mayores y otras personas vulnerables, “en muchas de las 25 habitaciones no hay luz ni calefacción (las temperaturas por la noche pueden bajar hasta 0 grados). Esto supone malas condiciones de salud. A ello se añade la imposibilidad de cargar los teléfonos móviles, único modo que tienen los refugiados para ponerse en contacto con sus familiares, tras hacer una travesía tan peligrosa”, continúa.

Desde Bienvenidos Refugiados España indican que “algunas de las instalaciones suponen un peligro para los niños. Varios de ellos ya han sufrido la falta de barandillas en las escaleras y la presencia de alambres cerca de ellas. Ya se han caído algunos niños, sin embargo no se ha hecho nada para asegurar las barandillas. Además los cables eléctricos se encuentran al aire libre, lo que supone un riesgo mientras juegan”.

Al parecer, “otro peligro importante es la existencia de  puertas cerradas con candados sin llave. Esto ocurre en 2 de los 3 pisos. Lo cual, en caso de emergencia, impediría la evacuación de la gente y el acceso de bomberos y ambulancias. Sin olvidar que una gran parte de los extintores anti-incendios están vacíos y no tienen ninguna utilidad más que dar una falsa ‘idea de seguridad’, alegan desde la organización.

Por lo visto, “muchos días las raciones de comida resultan muy escasas y, en ocasiones,  los voluntarios han tenido que aportar su dinero para comprar comida o agua y así poder ofrecer algo a los refugiados. Si se tiene en cuenta que hay gente que llega desde Turquía sin haber comido durante 1, 2 o 3 días, esta falta de atención toma más importancia. Ha habido días que la única comida era un croissant, un plátano y una botella de agua”, dice la nota enviada.

Personas a la intemperie durante la noche en el campo de refugiados.
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Personas a la intemperie durante la noche en el campo de refugiados.

Mercy Worldwide ha anunciado que, debido a un recorte de presupuesto para el agua, ya no se ofrece agua embotellada. La ONG menciona que el agua de los grifos es potable para adultos, aunque no hay  señalización que lo indica. Con la escasez y tremenda suciedad de los baños, lógicamente, la gente no se atreve a probar el agua. Actualmente,  la provisión de agua limpia en botellas se realiza gracias a donaciones de voluntarios que trabajan en el Family Compound.

“Los voluntarios abren con frecuencia el Family Compound sin tener mantas para repartir porque la coordinación de Mercy Worldwide no ha pedido o traído mantas desde su almacén central. Resulta sorprendente que siempre falten mantas cuando en el mismo Family Compound hay un almacén de las Naciones Unidas que tiene muchísimas. Tristemente a veces los refugiados se pelean por las mantas. En algunas de las habitaciones hay camas literas, máximo 8, aunque cada habitación tiene que alojar a 40 personas. Los voluntarios ofrecen esterillas o “camas de cartón”. Recordamos que en esos cartones tienen que dormir niños pequeños, mujeres embarazadas y personas muy mayores”, indican en la denuncia.

Falta de médicos

Sala para médicos. (Bienvenidos Refugiados-España).
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Sala para médicos. (Bienvenidos Refugiados-España).

“Siendo el Family Compound un espacio que ofrece refugio a las personas y familias más vulnerables siempre debería haber un médico presente, pero no es así. Para que quede claro: Hay médicos en la isla de Lesbos, pero Mercy y ACNUR no realizan las gestiones necesarias para asegurar que siempre haya uno presente en este campo. Además, los medicamentos se guardaban al lado de un basurero en el Volunteer Room”, comentan desde Bienvenidos Refugiados España .

Para la organización, “los voluntarios tienen poca o cero experiencia. Sin embargo se les dejan solos con cientos de personas (muchas veces se llega hasta 800) sin ningún tipo de supervisión profesional durante gran parte de los turnos. No existen protocolos básicos y no hay nadie que instruya adecuadamente a los nuevos voluntarios. Debido a esta falta de organización son los voluntarios independientes los que han empezado a establecer normas básicas y protocolos”.

Finalemente “el objetivo de Bienvenidos Refugiados España con esta denuncia es explicar que, a pesar de que la situación haya mejorado, no podemos conformarnos con lo que hay. Por tanto, concluye  que este campo no cumple con su promesa de ofrecer un lugar seguro y tranquilo a las personas más vulnerables de esta crisis humanitaria”, concluye el texto.


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