“Alemania y Francia se implicarán intensamente en los próximos meses para conseguir que todo sea un éxito”, declaró Merkel en una rueda de prensa conjunta con el presidente francés en Bratislava, donde los mandatarios europeos, sin Reino Unido, debatieron sobre el futuro de la UE.

Para Hollande, la UE podrá avanzar cuando haya identificado claramente las prioridades “que respondan a las expectativas de los europeos”. “Francia y Alemania continuarán trabajando para que podamos librar medidas concretas”, añadió.

Ambos mandatarios presentaron durante la cumbre una iniciativa común para lanzar operaciones de la UE más fácilmente y obtener una mayor financiación europea en materia de defensa.

Los líderes acordaron en este encuentro sin su homóloga británica, Theresa May, medidas económicas, de seguridad y de defensa, que tienen previsto aprobar en una cumbre en Roma en marzo con motivo del 60º aniversario del tratado fundador del proyecto europeo.

Estas medidas forman parte de la repuesta europea a los interrogantes abiertos con la decisión de los británicos de abandonar una UE ya sacudida por una serie de crisis y de atentados, desde el crash financiero de 2008.

En cuanto a la crisis migratoria, que ha causado tantas divisiones entre los países europeos, la canciller alemana exigió “más esfuerzos y consensos”. En ese sentido, destacó que el primer ministro húngaro, Viktor Orban, el principal crítico de la política migratoria en la UE, participó “activamente en las deliberaciones” de hoy.

Por otra parte, Merkel subrayó la importancia de luchar contra las causas de la huida de los inmigrantes en África y en Oriente Medio y reclamó más acuerdos bilaterales con países terceros, como el polémico tratado con Turquía en materia de migración.

Y ante la amenaza terrorista en Europa, la canciller insistió en la necesidad de más cooperación en el sector de defensa.