Las cifras, publicadas por el periódico Le Figaro, reporta un aumento del 121% desde enero. Además, resalta que las niñas son más propensas a ser radicalizadas que los varones por los grupos yihadistas.

Por su parte, el ministro de Justicia, Jean-Jacques Urvoas, matizó el informe publicado y afirmó que serían 600 los jóvenes de los que se tiene constancia de signos claros de influencia del extremismo. Sin embargo, en declaraciones en la televisión pública gala, no dudó en calificar los números como “una tendencia preocupante“.

El reporte también da cuenta de 17 adolescentes franceses que murieron en combates para el ISIS en Irak y Siria. Además, 37 jóvenes han sido acusados en Francia por cargos relacionados al terrorismo.

Según especialistas consultados por Le Figaro, los menores están expuestos a la técnica de “saturación“, empleada por el ISIS para llenar de impactos relacionados al extremismo. “Con el fracaso escolar y la desintegración de la familia, los jóvenes son abordados por un compañero que, con falsa empatía, les comparte las claves del canal de Telegram“, explican. La aplicación de mensajería cifrada es la vía más usada por el Estado Islámico para reclutar adeptos.

Hace dos semanas, el primer ministro, Manuel Valls, informó que el paístiene bajo vigilancia a “cerca de 15.000 personas” consideradas en proceso de radicalización islámica, y advirtió que la amenaza terrorista “es máxima”. Además, agregó que “todos los días los servicios secretos desbaratan atentados”.