Una mujer con burka visitando Garmisch-Partenkirchen, en Alemania (Reuters)

Tras la polémica medida, ordenada por algunos alcaldes franceses, que prohibió a las mujeres presentarse en las playas vestidas con el atuendo que cubre el cuerpo sin tapar la cara, ahora también Alemania se dirige hacia una postura más dura sobre el uso del velo islámico.

El ministro del Interior alemán, Thomas de Maiziere, anunció que los conservadores alemanes acordaron que se debería prohibir que las mujeres musulmanas lleven el velo en la cara en escuelas, universidades y también mientras conducen vehículos.

El ministro de Interior alemán, TThomas de Maiziere (Reuters)

La decisión se produce tras la llegada de más de un millón de refugiados el año pasado, en su mayoría musulmanes, desde Siria, Irak y Afganistán, y por la creciente preocupación pública después de dos ataques islamistas y un tiroteo a manos de un adolescente mentalmente inestable en Munich.

Los ministros del Interior de las regiones alemanas pertenecientes a la democracia cristiana (CDU) de Angela Merkel y su socio la Union Social Cristiana (CSU) presentarán más adelante una declaración sobre mayores medidas de seguridad, entre ellas más policía y más vigilancia en zonas públicas.

Entre las propuestas más polémicas está la petición de una prohibición parcial de las prendas burka y nicab, bajo el argumento de que muestran falta de integración, sugiriendo que las mujeres son inferiores, y que podría implicar riesgos para la seguridad.

“Rechazamos unánimemente el burka, no encaja con nuestra sociedad de pensamiento liberal”, dijo De Maiziere a la televisión ZDF.

Sin embargo, el ministro no propuso una prohibición completa. “Hemos acordado que queremos que sea un requisito legal mostrar la cara en sitios donde es necesario para la cohesión de nuestra sociedad”, dijo.

Por ejemplo, las mujeres se verían obligadas a mostrar su rostro al conducir, al registrase ante las autoridades y en escuelas o universidades, en oficinas públicas y tribunales, dijo.

La prohibición parcial probablemente ganaría apoyos en el parlamento, sostuvo el ministro, que la semana había dicho que una prohibición totaldel velo sería, en su opinión, inconstitucional.

En los últimos días también la canciller Angela Merkel abordó la cuestión, afirmando que el velo integral no es un problema de seguridad, sino más bien una barrera para la integración.

“Desde mi punto de vista una mujer con velo integral no tiene casi ninguna oportunidad de integrarse”, dijo Merkel en una entrevista publicada este viernes en un diario regional.

La propuesta de la CDU necesita de la aprobación del Gobierno para poder convertirse en ley. El debate sobre la prohibición del velo en la cara ha dividido a la coalición de Gobierno de Merkel, con sus socios socialdemócratas del SPD en gran medida contrarios a las demandas.