©ACNUR/UNHCR/Modesta Ndubi. El Enviado especial de ACNUR, Mohamed Abdi Affey (de pie), escucha a una refugiada somalí en Dadaab, Kenia, que ha optado por retornar a su país bajo un programa de repatriación voluntaria.
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©ACNUR/UNHCR/Modesta Ndubi. El Enviado especial de ACNUR, Mohamed Abdi Affey (de pie), escucha a una refugiada somalí en Dadaab, Kenia, que ha optado por retornar a su país bajo un programa de repatriación voluntaria.

El Enviado especial de ACNUR, Mohamed Abdi Affey, advirtió de que casi un millón de desplazados somalíes se enfrentan a una creciente desesperación, mientras se estancan las donaciones.GINEBRA, Suiza, 9 de enero de 2017 (ACNUR/UNHCR) – Un alto representante de ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, advirtió de que casi un millón de somalíes en los campamentos de refugiados en el Cuerno de África y la región colindante se enfrentan a una creciente desesperación, tras décadas de desplazamiento y ante un estancamiento de las donaciones.

Hay una creciente sensación de desesperación en los campamentos, porque la gente se siente olvidada”, declaró Mohamed Abdi Affey, Enviado especial de ACNUR para la situación de los refugiados somalíes.

La situación de los refugiados somalíes, ahora en su tercera década, está entre las más prolongadas del mundo, con una tercera generación de refugiados nacidos en el exilio. Casi un millón de somalíes están desplazados en la región limítrofe y otro 1,1 millones están desplazados dentro de la misma Somalia.

Mohamed Abdi Affey efectuó estas declaraciones desde Ginebra, tras regresar de una visita a Somalia y a los campamentos de refugiados en Yibuti, Kenia, Etiopía y Uganda, donde 905.060 refugiados somalíes viven un interminable exilio desde la década de 1990. El mes pasado Affey visitó Yemen, donde fue testigo de las condiciones cada vez más dramáticas a las que se enfrentan los refugiados en ese país, asolado por la guerra.

El Enviado especial hizo hincapié en que la atención de los donantes se está concentrando en otras emergencias, como Siria y Sudán del Sur.

La atención está disminuyendo…por el hecho de ser una situación prolongada. El mundo está concentrado en otros escenarios, olvidándose de una población muy importante”, advirtió.

Mientras tanto aumenta el hambre, aumenta la frustración, hay cada vez más desesperación y la gente está perdiendo la paciencia”.

En una situación que se arrastra desde hace décadas, Affey lamentó que los refugiados en los campamentos tienen que enfrentarse a desafíos que van desde la disminución de las raciones de comida, con la sequía que avanza por toda África Oriental, al escaso acceso a la educación y la formación profesional, especialmente para los jóvenes.

Los refugiados deberían adquirir un mínimo de competencias, recibir una formación que los prepare a un eventual retorno, para que puedan participar en la reconstrucción de su país y no tengan que volver, después de 30 años, sin saber haber aprendido nada que les pueda ser de utilidad. En los propios campamentos tenemos que crear estas condiciones y oportunidades”.

Desde que en 2014 ACNUR comenzara a apoyar la repatriación voluntaria de los refugiados somalíes desde Kenia, un total de 39.316 refugiados han retornado a su país.Aun reconociendo que las condiciones socioeconómicas y de seguridad en muchas partes de Somalia no sean aptas para retornos a gran escala, Affey ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que se redoblen los esfuerzos para traer estabilidad al país, que se ha visto afectado por casi veinticinco años de conflicto armado.

Se han registrado algunos avances reales en Somalia en los últimos meses, como la exitosa realización de las elecciones en el país. Lo que se necesita ahora es construir las infraestructuras necesarias en todo el país para que los refugiados no sufran a la hora de retornar”, dijo Affey, que fue viceministro de asuntos exteriores en Kenia.

Para movilizar apoyo internacional para los refugiados somalíes, ACNUR está apoyando una cumbre regional que tendrá lugar en marzo de 2017 bajo el auspicio de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo de África Oriental, con el objetivo de encontrar soluciones duraderas para los refugiados somalíes.

Nadie quiere ser un refugiado de por vida”, dijo Affey. “Una solución regional es la solución más viable para la situación de Somalia”.

La respuesta regional implica, entre otros aspectos, que se continuará brindando protección a los 262.000 refugiados somalíes en el complejo de campamentos de Dadaab, en el noreste de Kenia, que ha acogido desde hace más de dos décadas a las poblaciones que huyen de la violencia en la vecina Somalia.

Después de la decisión en 2016 del Gobierno de Kenia de cerrar el campamento de refugiados de Dadaab, ACNUR ha presentado un plan de acción en la reunión de la Comisión Tripartita, compuesta por Kenia, Somalia y ACNUR, en virtud del cual se ha logrado un acuerdo con el Gobierno de Kenia para aplazar el cierre de los campamentos.

ACNUR ha reiterado su compromiso de apoyar al Gobierno de Kenia en la protección de los refugiados somalíes, al tiempo que se exploraban otras opciones para encontrar soluciones duraderas para poner fin al desplazamiento prolongado de los refugiados, entre ellas, favoreciendo la repatriación voluntaria a Somalia.

Por Alex Court.

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